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Los Chilakos reinventan el sabor de los chilaquiles
Ubicado en una de las zonas de mayor plusvalía en la ciudad de México, el restaurante no conocen la palabra crisis.

Ubicado en una de las zonas de mayor plusvalía en la ciudad de México, el restaurante no conocen la palabra crisis.
Roja, verde y chipotle son algunas de las siete salsas que maneja el restaurante Los Chilakos. A esta variedad se unen los cuatro diferentes tipos de quesos y cinco distintos totopos, ingredientes con los que esta pequeña empresa familiar decidió innovar en la manera de preparar y ofrecer uno de los platillos más famosos de México: los chilaquiles.
Jessica Wellman, socia y fundadora del negocio, se dio a la tarea de emprender en uno de los giros más absorbentes en tiempo y esfuerzo: el de la comida.
“No teníamos muy claro a lo que nos íbamos a enfrentar. Es un negocio matado pero lo vale”, afirma.
En entrevista, esta empresaria relata cómo decidió llevar a la práctica la experiencia adquirida en un verano en Florida en el parque temático Disney.
“Trabajaba en la zona de comida rápida de un hotel. Así aprendí a trabajar en una cocina industrial”, explica.
Ubicados en una de las zonas de mayor plusvalía en la ciudad y cerca de un centro de negocios, Los Chilakos no conocen la palabra crisis.
Este tiempo económico “no ha afectado las ventas, creo que más bien nos ha beneficiado porque también somos una opción en precio”, comenta.
UN BUEN SERVICIO
Conscientes de la competencia en el sector restaurantero, Los Chilakos tomaron como arma para sobresalir el servicio al cliente, que va desde ofrecer al comensal la libertad de elegir los ingredientes para su platillo, hasta la atención personal.
“Hoy la gente encuentra cualquier tipo de productos y al final prefieren ir al que tenga el mejor servicio”, dijo.
A pesar de que abrir esta sucursal fue un “martirio”, ya piensan en su expansión, “la gente lo ha pedido mucho y estamos buscando locales en Polanco y Santa Fe”, explica.
En dos semanas contarán con chilaquiles dulces, “de cajeta y nutella, con helado de vainilla, nueces y fresas”, detalla.
“Ojalá lleguemos al mercado internacional”, concluye.