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Estímulos al IEPS mitigan impacto de combustible caro en el PIB: SHCP
Entre el 2021 y el 2023 el choque producido por el alza del precio internacional de los combustibles, derivado de la guerra en Ucrania, produjo un aumento de 22.4% en el precio de la gasolina en México, sin el estímulo el alza habría sido de 57.5 por ciento.

El círculo virtuoso del estímulo fiscal es este: al atenuarse el alza del precio de los combustibles se contiene su impacto en la inflación general.
El mecanismo de estímulos fiscales al IEPS de combustibles en México funciona como un amortiguador macroeconómico más eficaz que los subsidios o transferencias focalizadas, afirmó Rodrigo Mariscal Paredes, titular de la Unidad de Planeación Económica de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Este miércoles, el economista en jefe de la SHCP presentó los resultados de un estudio elaborado al interior de la dependencia, según el cual el mecanismo del lmpuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) reduce de forma efectiva el traspaso de choques internacionales a los precios internos, la inflación, las tasas de interés y la actividad económica.
El análisis de la SHCP, presentado en el marco de la Cátedra SHCP-UNAM 2026, en la Facultad de Economía de dicha universidad, está basado en la experiencia de 26 años en la utilización del IEPS a combustibles.
Según el estudio, entre el 2021 y el 2023 el choque producido por el alza del precio internacional de los combustibles –derivado de la guerra en Ucrania– produjo un aumento de 22.4% en el precio minorista de la gasolina en México.
De no haberse aplicado el estímulo, el alza habría sido de 57.5 por ciento.
De acuerdo con la modelación de la SHCP, el encarecimiento interno de la gasolina elevó en 1.9 puntos la inflación general del periodo. No obstante, si no se hubiera amortiguado el choque con la aplicación del estímulo, la inflación hubiera sido 4.4 puntos porcentuales más alta.
En tanto, el choque de precios de ese periodo restó 0.5 puntos porcentuales al crecimiento del producto y de no haberse aplicado el estímulo, el golpe habría sido de 1.1 puntos.
En ese periodo, el gobierno mexicano renunció a la recaudación de 4.5 pesos de IEPS por litro de combustible, ya que la cuota efectiva fue de 1 peso por litro, frente a los 5.5 pesos que se habrían recaudado si no se hubiera aplicado el estímulo.
Mariscal Paredes destacó que, si bien el costo fiscal del IEPS es significativo (estimado en 1.1% del PIB entre 1997 y 2023), éste debe evaluarse en un contexto más amplio.
El círculo virtuoso del estímulo fiscal es éste: al atenuarse el alza del precio de los combustibles se contiene su impacto en la inflación general, con lo que se mitiga o evita el endurecimiento de la política monetaria.
Si las tasas de interés no suben o suben más lentamente, se ahorran los costos asociados en términos de actividad económica, como un menor consumo, menor inversión o encarecimiento del costo financiero del sector público.
“Lo que ocurre es que acabas teniendo menos deuda y menos déficit. Al final el mecanismo te genera más beneficio que costo, tanto para la economía como para las finanzas públicas”, dijo.
Finalmente, Mariscal Paredes enfatizó que el IEPS es más barato en términos de transferencias que cualquier otro mecanismo.
“Si se intenta igualar el bienestar logrado con el mecanismo del IEPS mediante transferencias, el gasto en transferencias sería más elevado que el gasto del mecanismo del IEPS”, dijo, con base en los resultados del estudio.
Además, recordó que el IEPS es temporal y se activa con una fórmula específica, lo que lo hace más eficiente que los subsidios permanentes.

