Los ministros de Finanzas de la Unión Europea tienen previsto congelar el martes 495 millones de euros en ayudas a Hungría por no controlar su déficit fiscal, según diplomáticos, en lo que sería la primera sanción de ese tipo en la historia del bloque por no respetar las políticas presupuestarias.

Una gran mayoría de los 27 ministros de la UE están dispuestos a votar a favor de una propuesta de la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, de suspender los fondos durante un año a partir del próximo enero, según revelaron cuatro diplomáticos.

"Hay un consenso para suspender los fondos de cohesión a Hungría", dijo un importante diplomático cercano a las conversaciones, antes de la reunión del martes en Bruselas, refiriéndose al dinero de ayuda al desarrollo que se entrega a países más pobres de la UE.

El primer ministro húngaro, Victor Orban, que ha pedido un préstamo al Fondo Monetario Internacional para reducir los costos de su deuda soberana, ha dicho que espera que la decisión sea "un asunto técnico" y que Hungría no pierda ninguna financiación europea en el 2013.

La Comisión Europea afirma que Hungría no ha logrado llevar su déficit público al umbral del 3% exigido desde que ingresó a la UE en el 2004.

La casi segura sanción contra Hungría está diseñada en parte para que la Comisión pueda demostrar que sus nuevos poderes de supervisar los presupuestos de los estados miembros constituyen una amenaza real, según diplomáticos.

La Comisión quiere presionar a otros Gobiernos de la UE para que se atengan a sus objetivos fiscales pese al declive económico en Europa, que probablemente reducirá los ingresos por impuestos de los gobiernos.

"El mensaje está claro para Hungría, pero también para otros: hay que cumplir los compromisos de deuda para recuperar la confianza de los mercados", dijo otro diplomático, añadiendo que casi todos los 27 estados de la UE estaban a favor de la suspensión.

Países como Italia, que el año pasado vio subir los costos de su deuda a niveles casi insostenibles, están haciendo presión en favor de más flexibilidad para los estados muy endeudados.

Madrid dijo este mes que incumplirá el objetivo de déficit presupuestario del 4.4% del PIB acordado con la Comisión para este año.

Tras dos años de crisis de deuda soberana en la eurozona, Alemania, el Banco Central Europeo y la Comisión presionan a los 17 estados que utilizan la moneda única para que se comprometan con la austeridad y sanee sus balances fiscales, inflados en los años del 'boom' de crédito fácil que siguieron a la introducción del euro en 1999.

Los líderes de la UE, salvo Reino Unido y la República Checa, firmaron este mes un pacto fiscal para endurecer los controles presupuestarios.

La UE tiene desde hace tiempo una regla sobre que el déficit de los Gobiernos no debe superar el 3% del PIB.

Los intentos de la Comisión de imponer esa norma se vinieron abajo en el 2003, cuando tanto Alemania como Francia incumplieron sus objetivos de déficit y rechazaron los castigos. Desde entonces, el pacto se ha remodelado y ahora contempla sanciones automáticas para los miembros de la eurozona.

RDS