La transformación digital y el otorgamiento de un asesoramiento adecuado para los clientes son los principales retos del sector asegurador mexicano durante el 2018, señaló la firma Lockton.

La empresas de correduría y consultoría de seguros expuso que la transformación digital de la industria tiene la misión de facilitar y transparentar las coberturas, sobre todo en situaciones de siniestro.

Precisó que estos desafíos tomaron relevancia luego de la aplicación de la Ley de Instituciones de Seguros y Fianzas, que incluye el modelo de Solvencia II europeo, para fortalecer la situación financiera de las aseguradoras, así como la capacidad de reacción ante sucesos catastróficos como los sismos de septiembre pasado.

El primero de los retos de la industria aseguradora es la transformación digital, que aunque sucede en la mayoría de las industrias, en el caso de los seguros deberá tener como objetivo facilitar a los usuarios el uso de las pólizas en caso de un siniestro, precisó en un comunicado.

“Las aseguradoras y los consultores de seguros ya están haciendo el cambio para aprovechar las nuevas tecnologías, automatizando los procesos con la finalidad de simplificarlos para el usuario, y está ocurriendo en todos los ramos: seguros para autos, seguro de vida, gasto médicos, entre otros”, dijo, la directora de Beneficios y Consultoría Actuarial de Lockton México, Concepción Hernández.

Reconoció que no es un proceso de cambio sencillo, “son ajustes que tomarán su tiempo, por lo cual no podemos decir que este desafío solo será para el 2018, sino para los años que le siguen”.

El segundo reto del sector asegurador será tomar el papel de asesor y consultor, pues de acuerdo con información de Lockton México, tras el sismo del 19 de septiembre pasado se conocieron casos de inmuebles afectados en los que la suma asegurada no cubrió la totalidad del siniestro.

Esto sucede porque el asegurado no recibe la asesoría adecuada de lo que más le beneficia, y solo se fija en el costo de la póliza sin entender realmente la cobertura que adquiere, afirmó la empresa.

Para Hernández, “más que sólo pensar en vender y colocar pólizas de seguros, se debe entender nuestro papel como expertos en riesgos, es decir, el de ayudar al cliente a elegir la mejor opción”.

Se debe asesorar al usuario sobre los riesgos a los que está expuesto, seguido de las opciones para transferir estos riesgos a una póliza o bien disminuirlos tal vez con un programa de prevención, añadió.