Las observaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) a México deben leerse como sugerencias para apuntalar la situación fiscal, financiera y económica del país. Y en ese marco el gobierno está en su derecho de rechazarla o aceptarla, explicó desde Nueva York, el jefe de Research para América Latina en Barclays, Marco Oviedo.

“México no tiene ningún crédito financiero con el organismo y por tanto sus observaciones no generan imposición alguna. México no es el primer gobierno que se opone a sus recomendaciones y el mercado entiende que no hay obligación de cumplirlas, ni impacto en rechazarlas”, explicó.

Sobre el rechazo categórico del mandatario mexicano a las sugerencias del fondo, subrayó que deja la impresión que el presidente Andrés Manuel López Obrador está ajeno a la dinámica actual entre México y el organismo.

Las recomendaciones para diferir la construcción de la refinería Dos Bocas mientras se recapitaliza Pemex y para impulsar mecanismos para fortalecer los ingresos tributarios, ni son nuevas por parte del Fondo, ni son imposiciones vinculadas a financiamiento alguno, subrayó.

Aparte, la Directora de Análisis Económico de Banco Base, Gabriela Siller, explicó que “a estas alturas sabemos que Dos Bocas es el proyecto estrella de esta administración y no se espera ya que lo dejen de lado”.

Los analistas y estrategas ya habíamos sugerido desde antes diferir la construcción de la refinería para otro momento, fortalecer los ingresos tributarios y buscar la recapitalización de Pemex a partir de ventas de activos. Pero ya lo había rechazado el presidente, subrayó la estratega.

 

Desplome agudo y lenta recuperación

La analista de Banco Base resaltó que el gobierno mexicano está mucho más enfocado en la foto de las finanzas públicas estables y en tratar de evitar un nuevo recorte en la calificación soberana, que en desarrollar una estrategia de estímulo para la economía.

De ahí su proyección de una reactivación económica que generaría un crecimiento de 2.5% en el PIB del año entrante.

“La economía alcanzará los niveles previos a la pandemia por lo menos dentro de cuatro años”, resaltó.

El gobierno mexicano está mucho más enfocado en la foto de las finanzas públicas estables y en tratar de evitar un nuevo recorte en la calificación soberana, que en impulsar una estrategia de estímulo para la economía, refirió.

“Las autoridades mexicanas suponen que la recuperación debe surgir del sector privado pese a que no se observen empresas que estén dispuestas a participar en las condiciones actuales”.

El estratega de Barclays explica que no es tarde para estimular a la economía. Ante un 2021 incierto, es momento oportuno de dar un impulso adicional. “El Tema es que la administración no está convencida”.

Desplome cercano a 9%

 

El Jefe de Research en Barclays mantuvo una de las proyecciones más mesuradas sobre el impacto del choque Covid 19 en la economía mexicana. De hecho, en ningún momento estimó que el desplome llegaría a los dos dígitos.

A estas alturas del año, todos (los analistas) estamos ajustándonos cerca de una caída de 9%. Ahí está el FMI ahora. “Yo estoy en -8.8% desde hace tiempo pues el origen de la caída (del PIB) era el encierro y tenía muy claro que al reabrir la economía, vendría un retorno que no ameritaba un desplome mayor (...) habrá que esperar a ver el dato de septiembre y noviembre, pero todos nos estamos acercando al 9”, dijo.

La pregunta relevante hoy es que pasará en 2021 y ahí, es donde Barclays se encuentra menos optimista que el consenso del mercado y que el FMI.

El Fondo Monetario espera un rebote de 3.5%, y Barclays lo anticipa de 3 por ciento. Ahí es donde veremos el impacto del estímulo fiscal inexistente; las heridas del encierro y pandemia que se sentirán en el último trimestre y próximo año.

Además, la reactivación de 2021 dependerá de la vacuna disponible en los mercados desarrollados, que tan rápido llegará a México. Pero lo más probable es que estaremos en niveles pre pandemia mucho después de Brasil, que retornará en 2022, o que Colombia y Chile, que lo harán en 2021.

ymorales@eleconomista.com.mx