Pese a la recuperación de los países emergentes y de Estados Unidos, hay importantes elementos de incertidumbre en Europa que derivan de una mayor aversión al riesgo y de la fragilidad de su crecimiento, destacó hoy el español BBVA.

En rueda de prensa, el jefe de Grupo BBVA, José Luis Escrivá, y el economista jefe de España y Europa de la institución, Rafael Doménech, presentaron el informe 'Situación España', en que pronosticaron que en el 2010 Europa tendrá un crecimiento de 0.7 por ciento.

Esto contrasta con el crecimiento estimado para Estados Unidos, que es de 3.0; para América Latina, de 4.6%, y de Asia, de 5.8 por ciento.

'La economía global se encuentra ante dos fuerzas que se contraponen. Por un lado, los países emergentes que muestran una recuperación sólida y que se traduce en un dinamismo del comercio mundial', apuntó el informe.

Precisó que eso facilitará un crecimiento de la economía mundial en de alrededor de 4.0% en el 2010.

Por otro lado, agregó, los mercados financieros han elevado significativamente el riesgo soberano en Europa, provocando un aumento notable de las primas de riesgo en algunos países.

'Si bien el mecanismo europeo de estabilización acordado por el Consejo de Economía y Finanzas ha evitado escenarios muy adversos, no ha sido capaz de reducir las incertidumbres en los mercados financieros y devolver las primas de riesgo a niveles menos tensionados', advirtió.

Respecto a España, el informe 'Situación España' del Servicio de Estudios del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) precisó que el Producto Interno Bruto (PIB) de este país se contraerá 0.6% en el conjunto del 2010, mientras que en el 2011 crecerá 0.7 por ciento.

El economista jefe de España y Europa del BBVA, Rafael Doménech, consideró que las recientes medidas aprobadas por el gobierno dan certidumbre respecto al tamaño de la consolidación fiscal necesaria y a su composición.

De esta manera se confirma que la mayor parte del ajuste será en gasto público, lo que maximiza su posibilidad de éxito, dijo.

Apuntó que es necesario tener en cuenta que las medidas de ajuste aceleran en el tiempo el programa de consolidación fiscal sin cambiar objetivos para el 2013.

'Dadas las necesidades de financiamiento exterior de la economía española, conseguir con estas medidas un aumento de la confianza de los inversores en los mercados financieros internacionales es especialmente importante', resaltó.

RDS