La reforma fiscal que entró en vigor a inicios de este año en Estados Unidos y que fue impulsada fuertemente por el presidente Donald Trump estimulará la creación de nuevos empleos, lo cual dará frutos desde este primer año de implementación.

Un análisis de la think tank Tax Foundation estimó que, durante este año, los cambios al sistema tributario estadounidense crearán un total de 215,000 plazas de empleo de tiempo completo a lo largo del país.

“La reforma fiscal está a favor del crecimiento y pretende aumentar el Producto Interno Bruto (PIB) a largo plazo, con lo cual también se aumentarán los salarios y se crearán nuevos empleos. Si bien los cambios impositivos pueden tardar años en materializarse, esperamos ver un aumento en los empleos durante el primer año”, refirió.

Entre los nuevos cambios tributarios que vienen con la reforma, está el recorte del Impuesto sobre la Renta a empresas, que pasó de 35 a 21%, con lo cual Trump intenta hacer más atractivo el territorio estadounidense para la llegada de nuevas empresas y, con ello, nuevos puestos de trabajo.

Según las estimaciones de la Oficina del Congreso de Estados Unidos, con la reforma fiscal se logrará que el PIB crezca, en promedio, 0.7% en los próximos 10 años.

De acuerdo con el análisis de Tax Foundation, dentro del territorio estadounidense, el estado que creará mayor número de empleos este año será California, con 24,701 plazas nuevas de tiempo completo. Le siguen Texas, con 18,128 empleos; Nueva York, con 13,897; Florida, con 12,642, e Illinois, con 8,830 nuevos puestos de trabajo.

En el otro extremo, Wyoming será el estado que menos empleos creará en el 2018. Los datos arrojan que este estado sólo producirá 413 nuevas plazas; seguido de Oklahoma, con 433 empleos; Vermont, con 455; Alaska, con 476, y Dakota del Norte, con 622 puestos de trabajo.