Los analistas de JP Morgan recortaron sus previsiones de ganancia de los bancos españoles al anticipar una recuperación más lenta de las tasas de interés, unas mayores pérdidas en el banco malo Sareb y otros factores como la debilidad de las divisas emergentes y el costo para Sabadell de la crisis tecnológica de su filial británica TSB.

A esos elementos se suma la incertidumbre sobre otros dos potenciales impactos negativos, según la analista Sofie Peterzens: un impuesto para la banca en España y la tensión en las primas de riesgo de la deuda del sur de Europa.

El banco estadounidense, en un informe enviado a los inversionistas, hace una primera estimación del golpe que supondría para cada entidad la instauración de una tasa al sector por parte del nuevo gobierno de Pedro Sánchez, con el objetivo de financiar el incremento de las pensiones. Si la recaudación asciende a 1,000 millones de euros anuales, el beneficio por acción de Bankia caería 11.2%, estima JP Morgan. Al tratarse de un banco con mayoría de capital público, parte del impacto negativo en su valor de ese impuesto lo sufrirían también las arcas públicas.

La siguiente entidad más afectada sería Sabadell, cuyo resultado por acción descendería 9.6% en ese escenario. La caída para Bankinter sería de 6.9% y en el caso de CaixaBank, de 6.2 por ciento. Los grupos con más negocio internacional como BBVA y Santander, se verían menos dañados, con un recorte de 2.5 y 1.9%, respectivamente.

Para llegar a esos números, JP Morgan reparte el impuesto en función de las cuotas de mercado de las distintas entidades. “No está claro cómo este potencial impuesto sería introducido, pero podría potencialmente llegar como una nueva tasa en los depósitos”, especulan Peterzens y su equipo en la nota.

En caso de que la tasa sea algo menor y recaude 800 millones de euros, el efecto negativo en el beneficio de Bankia sería de 9% y en Sabadell, de 7.7 por ciento.

IMPACTO DE LAS PÉRDIDAS DE SAREB

El informe de JP Morgan también recoge las consecuencias de la noticia publicada por EXPANSIÓN el pasado 22 de mayo, indicando que las entidades que participan en Sareb podrían perder 73% de su inversión. La entidad estadounidense calcula la exposición de cada grupo al banco malo, tanto a través del capital como de la deuda, y cuánto tienen ya provisionado. El análisis concluye que, de confirmarse ese nivel de pérdidas, Santander debería elevar sus provisiones por la exposición a Sareb otros 246 millones, Sabadell, 142 millones, y CaixaBank, 18 millones. Bankinter ya tendría suficientes coberturas, mientras que BBVA y Bankia no participan en Sareb, dentro de los bancos que cubre JP Morgan.

Otro de los factores de riesgo para el sector es la inestabilidad en la deuda de la periferia europea. Además de la llegada de un gobierno populista al poder en Roma, la nota indica que “la situación política en España es menos clara después de que los socialdemócratas arrebataran el poder a los conservadores tras una moción de censura el 18 de junio. No está claro cuánto durará la nueva Administración y no podemos descartar unas elecciones en los próximos seis meses, aunque la falta de apoyo electoral a los populistas ayuda a dar cierta confianza”.

En cualquier caso, JP Morgan estima la erosión en el capital de los bancos españoles que supondría un aumento significativo de la rentabilidad que los inversores piden a los bonos de esa región, lo que deprimiría sus precios. El examen calcula que las seis entidades españolas objeto del informe suman 116,800 millones de euros en bonos españoles y 30,200 millones en bonos italianos en sus carteras de inversión a corto plazo (posiciones que deben ser ajustadas según las fluctuaciones del mercado).

Si las primas de riesgo de España e Italia (diferencial del costo de sus bonos públicos con los de Alemania) subieran 200 puntos básicos, el capital de BBVA se vería dañado en 1,650 millones de euros, con lo que su ratio de capital bajaría 0.34 puntos porcentuales. Santander sufriría un recorte de 1,620 millones (0.19 puntos de capital); Bankia, de 982 millones (0.84 puntos); CaixaBank, de 847 millones (0.39 puntos); Sabadell, de 344 millones (0.32 puntos), y Bankinter, de 139 millones (0.31 puntos).

Ese sería el peor escenario para JP Morgan. En caso de que las primas de riesgo aumentaran 100 puntos básicos, el impacto medio negativo para las ratios de capital del sector sería solo de 0.2 puntos.

JP Morgan también analiza las provisiones adicionales que deberían realizar varias entidades para situarse en el nivel de cobertura de riesgo de sus activos problemáticos que tiene BBVA. Según esos números, CaixaBank debería elevar sus coberturas 1,380 millones; Bankia, 897 millones; Santander, 556 millones; Sabadell, 414 millones, y Bankinter, 41 millones.

Por último, los analistas en Londres de la entidad estadounidense incorporan a sus previsiones los costes de los fallos tecnológicos sufridos por TSB desde el final de abril al incorporar su plataforma a la de Sabadell. Además de los gastos de 80 millones de euros ya incurridos, JP Morgan espera una multa de alrededor de 50 millones de euros por parte del regulador financiero británico en el 2019.