Fitch se convierte en la segunda calificadora que en menos de una semana identifica a Petróleos Mexicanos (Pemex) como un factor de riesgo para las finanzas públicas de México. La semana pasada, la agencia Moody's advirtió que la petrolera contribuye en la erosión de las cuentas públicas.

En una conferencia remota, la primera del año que realiza Fitch, el analista soberano para México, Charles Seville, explicó que “es probable que Pemex necesitará más apoyo (del gobierno)”.

“Esto no significa un cambio importante para la calificación soberana pero sí se mantiene como un riesgo potencial considerable para las finanzas públicas”, afirmó.

La calificación de México como emisor soberano en Fitch, se encuentra en “BBB-” con perspectiva Estable, que es el nivel más bajo del grado de inversión. La perspectiva indica que no hay riesgo de un recorte en la nota soberana.

Durante su participación en la Conferencia Anual de Perspectiva Crediticia para América Latina de Fitch, Seville argumentó que la pérdida financiera anual de la petrolera se ubicará entre 1 y 1.5% del PIB, pues a pesar del apoyo gubernamental que ha recibido y que seguramente continuará fluyendo, éste no contempla inversión en capital.

“Pemex se vuelve cada vez más un factor consistente de gasto público y deja de representar una ganancia para el gobierno”, afirmó.

La petrolera mexicana tiene desde junio del 2019 la calificación de emisores especulativos, acción que encareció su acceso al mercado y endureció las condiciones de fondeo. Su nota crediticia actualmente es “BB-” que indica un alto riesgo de impago.

Baja recaudación y sin colchones

Al dar un panorama general sobre México, el analista destacó que las finanzas públicas del país se encuentran presionadas, pues la economía está saliendo de una profunda contracción de 9% en su PIB durante el 2020.

Aún reconociendo el esfuerzo que hizo el Sistema de Administración Tributaria (SAT) al aumentar la recaudación de los grandes contribuyentes en plena pandemia, el analista dijo que no serán ingresos recurrentes, pues en el 2021 el panorama es de lenta recuperación económica, con un primer semestre que presentará secuelas del distanciamiento social.

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