La población de clase media se redujo un 17% en la Ciudad de Buenos Aires durante los últimos seis años. Recesión persistente, altos índices de inflación, caída del empleo y, en el último año, la pandemia fueron el cóctel perfecto para que un nuevo nivel económico haga su aparición: la clase media frágil.

Mientras el mundo creció en la última década a un promedio del 3% anual, Argentina viene alternando caídas en los años pares, y leves recuperaciones en los impares.

Los datos oficiales porteños reflejan que la participación de la población de ingresos medios cayó del 53.2% en el 2015 al 44.8% este año, en un fenómeno amplificado por el coronavirus, pero que comenzó muchos años antes. Eso significa que casi 340,000 las personas que dejaron de pertenecer a la clase media -uno de los motores de cualquier estructura social- para caer en niveles más bajos del estrato.

Para ser considerado de clase media en la Ciudad de Buenos Aires una familia tipo necesita tener ingresos de unos $100,000 (1,083 dólares) en el primer trimestre del año.

Según datos de la Dirección de Estadísticas y Censos porteña, en el primer trimestre del 2015, 1,976,000 personas eran consideradas de clase media en la ciudad. Esa cifra cayó a 1,640,000 en igual período de 2021, lo que representó un descenso de 336,000 individuos.

Muchos de ellos pasaron a engrosar las filas de la llamada clase media frágil. Esta categoría está compuesta por los hogares cuyo ingreso total mensual es al menos la canasta total (CT), pero no llega a alcanzar 1.25 veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Tienen ingresos mensuales entre $79,747 y $99,683 (828 dólares y 1,035 dólares), son muy sensibles a los vaivenes de la economía. En estos años se vieron particularmente afectados por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios frente a la inflación.

Entre los factores negativos que más inciden, se encuentra la inflación, que subió más del 50% en los últimos doce meses. Ese índice no fue alcanzado por casi ninguna paritaria. Tal como ocurrió en el resto del país, en la ciudad la cantidad de pobres tuvo un fuerte aumento. Un total de 291,000 pasaron a formar parte de ese grupo en los últimos seis años.

En el primer trimestre del 2015 eran 526,000, mientras que en el mismo período de este año se contabilizaban 817,000. Además, en la ciudad el 24.7% de la población asalariada se encuentra en condición de precariedad laboral, por lo que sus empleadores no les hacen aportes jubilatorios ni de obra social.

El economista y expresidente del Banco Central, Martín Redrado, alertó sobre "la falta de un programa económico" por parte del Gobierno. Y lamentó el deterioro de la clase media en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como consecuencia de la inflación.

"Si uno toma desde el primer trimestre del 2017 al primer trimestre de este año, la cantidad de clase media ha disminuido 10 puntos".