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México necesita una reforma fiscal: KPMG
La próxima reforma debe enfocarse en impulsar los estímulos a inversiones como la deducción inmediata en la compra de activos y volver a deducir a 100% las prestaciones laborales.

Independientemente de que Estados Unidos (EU) realice o no una reforma fiscal, México sí debe modificar su esquema tributario, apuntó Manuel Rico, socio de impuestos corporativos de KPMG en México.
“En caso de que EU la haga, tendrán una tasa corporativa de 20%; mientras que México se ubica en 35%, esto en la atracción de capitales e inversiones nos desfavorecería”, dijo en entrevista.
Refirió que la solución de México, por un lado, es reducir el Impuesto sobre la Renta para mantenerse competitivo, y en la parte de recaudación debe enfocarse en los impuestos indirectos como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios.
“En KPMG hemos hechos varios estudios y la respuesta está en los impuestos indirectos, porque todos consumen estén o no dentro de la formalidad y esto favorecería a la recaudación”.
Detalló que se deben eliminar las exenciones que hoy se tienen en el IVA como en alimentos y medicinas, “se debe revisar una tasa máxima de 16% y una mínima de 12% (...) para no perjudicar a las familias de menores ingresos se pueden aplicar sistemas de retribución y tener tasas diferenciadas”.
CANASTA BÁSICA, EXCEPCIÓN DE IVA
En este sentido Enrique Díaz Infante, investigador del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, coincidió y agregó que sí se deben cobrar impuestos en alimentos, pero se deben excluir ciertos productos de la canasta básica.
“Desde el 2012 señalamos la urgencia de hacer una reforma fiscal donde se cobren impuestos a alimentos y medicinas en forma general, exentando a 20 alimentos de la canasta básica (...) además una reforma fiscal también debe ir acompañada de un cambio en el sistema de seguridad social”.
Criticó que no se ha buscado tener un verdadero sistema de seguridad social universal, “la seguridad social siempre ha estado ligada a la formalidad, entonces 57% de la población no tiene seguridad social, y la gente constantemente está cambiando de la formalidad a la informalidad”.
El especialista de KPMG comentó que el impuesto a dividendos de 10% que se cobra debe eliminarse, pues sólo lleva dos años y no ha tenido gran éxito.
“Una vez que se paga 10% de los dividendos, también se paga la tasa efectiva de 35%, es decir, se está pagando 45% de impuestos, lo cual para un inversionista puede ser poco atractivo, tomando encuesta que en EU le van a cobrar 20 por ciento”.
Agregó que la próxima reforma debe enfocarse en impulsar los estímulos a inversiones como la deducción inmediata en inversiones en activos, y que se devuelva 100% de la deducibilidad en las prestaciones laborales.
Jorge Chávez Presa, quien fuera jefe de la Unidad de Política y Control Presupuestario de Hacienda, concluyó que México al tener como socio comercial a EU no puede tener tasas impositivas muy diferentes a la de ellos.
“Es una propuesta que no sabemos cómo se ejercerá, prácticamente la entregaron en una servilleta, lo cual es una falta de seriedad (...) México va a tener que revisar qué es lo que hizo bien o lo que se puede mejorar de la reforma del 2013”, expuso en su momento, quien ahora se desempeña como subdirector general de Planeación y Finanzas del Infonavit.
Añadió que el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados debería tener a los mejores economistas y que sean apartidistas para poder evaluar el Paquete Económico que presenta cada año el Ejecutivo y ser un contrapeso.