Durante estos dos últimos años México ha aumentado su atractivo en la captación de capital de inversión extranjero. El peso mexicano ha sido una de las divisas con mayor revalorización en el último año, con casi un 8% frente al dólar. Desde principios de 2009 el peso ha ganado un 25%.

Los Bonos mexicanos han sido particularmente atractivos para los inversores extranjeros y en los últimos meses han superado a las principales naciones emergentes del mercado. En los últimos 12 meses, el tipo de referencia a 10YR en México ha caído alrededor de 50 puntos básicos al 7,2%, en un momento en que las rentabilidades han estado subiendo en todos lados.

Una Inflación relativamente baja y tipos de interés en niveles mínimos históricamente son una parte importante de la explicación. El Banco de México ha mantenido el tipo entre sesiones oficial estable en el 4,5% durante casi dos años, ayudado por un tipo de cambio más fuerte que ha contribuido a una inflación relativamente baja. Vale la pena recordar que a principios de 2009, el tipo oficial era del 8,25%. El crecimiento de los precios al consumo en México se mantiene cómodamente entre en 2% y el 4%, dentro del objetivo del Banco, y la estimación del gobernador del banco central es que previsiblemente se mantenga. Por el contrario, otras grandes economías emergentes han seguido el camino de aumentar sus tipos en respuesta a una creciente preocupación por la amenaza de una escalada inflacionista. Por ejemplo, Brasil ha elevado el coste de la deuda en 125pb este año, la India ha aumentado su tipo de referencia para recompras en 100 puntos básicos, mientras que China ha aumentado su tipo de interés referencial en 50 puntos básicos.

Al mismo tiempo, la economía se está beneficiando de un fuerte crecimiento de las exportaciones, especialmente a sus socios del NAFTA, los Estados Unidos. El año pasado, las exportaciones mexicanas a EE.UU. aumentaron en casi un tercio. La economía creció un 5,5% el año pasado ayudada por un crecimiento de salarios relativamente estable y un sector industrial competitivo. Se espera que la tasa de crecimiento sea igual, aproximadamente, en 2011. De hecho, uno de los debates emergentes en el mercado es la posibilidad de un desplazamiento gradual de la inversión productiva de Asia a los países latinoamericanos porque estos últimos se están volviendo cada vez más competitivos.

Una cuestión importante para los políticos mexicanos es que la economía es muy dependiente de los Estados Unidos. El año pasado, más de tres cuartas partes de sus exportaciones salieron a su destino a través de la frontera norte. México ha impulsado el gasto en infraestructuras con miras puestas en la demanda de servicios de países distintos de los Estados Unidos, con un éxito limitado hasta el momento. En un futuro próximo México seguirá dependiendo de la demanda de EE.UU. Afortunadamente, la recuperación de EE.UU. continúa estos días en una tendencia más sostenible después de algunos años difíciles.