La propagación de la ideología antiliberal está amenazando al euro, pero es una ilusión que abandonar la moneda común ofrezca un camino más fácil, dijo el sábado el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi.

Al advertir de que una unión monetaria a medias podría estar en riesgo en una próxima crisis, Draghi abogó por cambios radicales en la forma en que opera el bloque monetario y como comparte el riesgo financiero.

"La fascinación por las recetas y regímenes no liberales se está extendiendo; estamos viendo pequeños retrocesos en la historia", dijo Draghi en Pisa, Italia.

"Solo con el progreso continuo, que libere energías individuales pero que también fomente la equidad social, podremos salvarlo (al proyecto europeo), a través de nuestras democracias y con una unidad de propósito", agregó.

Partidos que desafían el sistema imperante y con frecuencia populistas han logrado avances políticos en todo el mundo en años recientes, poniendo en jaque los principios de comercio libre, cooperación multilateral e incluso la democracia.

Draghi, a quien se le reconoce haber salvado al euro durante su peor crisis, pidió que los privados compartan más los riesgos, finalizar la unión bancaria y del mercado de capitales y abogó por apoyos en todo la eurozona para ayudar a los miembros más débiles del bloque en caso de tensiones en el mercado.

Las grandes reformas institucionales se han estancado en años recientes, principalmente por la resistencia de Alemania, que teme que sus contribuyentes tengan que pagar la factura por la irresponsabilidad fiscal y los excesos de los miembros más débiles del euro.

"Sin los respaldos adecuados en la zona del euro, los países en una unión monetaria pueden estar expuestos individualmente a dinámicas de profecías autocumplidas en los mercados de deuda soberana", dijo Draghi, en lo que pareció una advertencia a Italia, que ha sufrido costos de endeudamiento considerablemente más altos por una disputa con la UE sobre su presupuesto.