Ante un panorama de tensión comercial y los crecientes riesgos financieros y fiscales, Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI),  pidió a las economías emergentes y avanzadas mantenerse alejadas de las políticas proteccionistas.

“Los gobiernos deben mantenerse alejados del proteccionismo en todas sus formas. La historia muestra que las restricciones de importación perjudican a todos, especialmente a los consumidores más pobres”, dijo en la Universidad de Hong Kong, en donde habló sobre los principales temas que se abordarán en las Reuniones de Primavera del FMI y del Banco Mundial la próxima semana en la ciudad de Washington, DC.

Refirió que las políticas proteccionistas no sólo conducen a productos más caros y opciones más limitadas, sino que también evitan que el comercio desempeñe su papel esencial en el aumento de la productividad y la difusión de nuevas tecnologías.

Criticó que las discusiones sobre las restricciones comerciales se respalden con argumentos de déficits y superávits.

“Un país que se concentra en ensamblar teléfonos inteligentes tenderá a tener déficits comerciales bilaterales con países que producen los componentes y tendrá excedentes comerciales con los países que compran los dispositivos terminados”, explicó.

Afirmó que las prácticas comerciales desleales tienen poco impacto para reducir el déficit comercial de un país con el resto del mundo.

Agregó que “ese desequilibrio está impulsado por el hecho de que un país gasta por encima de sus ingresos (...) La mejor forma de abordar estos desequilibrios macroeconómicos no es imponiendo aranceles, sino utilizar herramientas fiscales o reformas estructurales”.

Expuso el caso de Estados Unidos, el cual, a su parecer, podría hacer frente a estos desequilibrios mediante la reducción gradual de su gasto público y aumentando sus ingresos, lo que a su vez ayudaría a reducir los déficits fiscales futuros.

“Cada país tiene la responsabilidad de mejorar el sistema comercial observando sus propias prácticas y comprometiéndose a un campo de juego en el que todos sigan las reglas. Esto incluye proteger mejor la propiedad intelectual y reducir las distorsiones de las políticas que favorecen a las empresas estatales”, señaló.

La directora del FMI defendió y aseguró que la apertura comercial de los últimos años ha permitido reducir a la mitad la proporción de la población mundial que vive en pobreza extrema, así como reducir el costo de vida e incrementar el número de trabajos con mejores salarios.

“Redoblemos nuestros esfuerzos para reducir las barreras comerciales y resolver los desacuerdos sin utilizar medidas excepcionales (...) aprovechemos iniciativas comerciales como el acuerdo entre Japón y la Unión Europea, la nueva Área de Libre Comercio Africana y el llamado TPP 11”, incitó.

ECONOMÍAS DEBEN APROVECHAR CRECIMIENTO GLOBAL

Para Lagarde, la economía mundial mostrará una recuperación y registrará una expansión de 3.9% este 2018 y 2019, por lo que hizo un llamado a los gobiernos para aprovechar este avance y que aumenten sus ingresos y ofrezcan mejor calidad de vida a sus habitantes.

“Arreglen el techo mientras el sol aún brilla”, expresó y agregó que los gobiernos deben aprovechar el avance económico que aún se tiene para que realicen política y reformas que se necesitan, especialmente en los mercados laborales y los sectores de servicios.

Indicó que para los países que están transitando de una economía de fabricación (actividades secundarias) a una de servicios, es indispensable seguir fomentando más inversión pública en educación, capacitación y asistencia para la búsqueda de empleo.

Además, urgió a aumentar el comercio de servicios, especialmente el electrónico, pues aún existen barreras extremadamente altas.

Advirtió que si bien estas reformas son políticamente difíciles, son más efectivas y más fáciles de implementar cuando las economías se mueven hacia arriba y no hacia abajo.

Reconoció que si bien “la ventana de oportunidad está abierta”, el crecimiento del mundo podría ser lento debido al aumento en las tasas de interés, tensiones comerciales y condiciones financieras más restrictivas.

DEUDA PONE EN RIESGO ESTABILIDAD

Lagarde comentó que uno de los factores que pueden provocar incertidumbre o riesgo para el crecimiento de la economía mundial es el elevado endeudamiento en el que incurrieron los gobiernos ante las bajas tasas en el mercado.

“La deuda pública en las economías avanzadas se encuentra en niveles no vistos desde la Segunda Guerra Mundial. Y si las tendencias recientes continúan, muchos países de bajos ingresos enfrentarán cargas de deuda insostenibles.

La deuda elevada en los países de bajos ingresos podría poner en peligro los objetivos de desarrollo, ya que los gobiernos gastan más en el servicio de la deuda y menos en infraestructura, salud y educación, destacó la representante del FMI.

Por ello, expuso que se debe aprovechar el avance económico que se tiene actualmente para que los países estén preparados para los desafíos del futuro.

“Se trata de crear más espacio para actuar cuando inevitablemente se produzca la próxima desaceleración, o como a los economistas les gusta decir, se trata de crear reservas de políticas”, concluyó.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx