Son muy pocos los bancos centrales del mundo que cuentan con un doble mandato que les obliga a tener una responsabilidad explícita sobre la estabilidad de precios y la actividad económica. Y la mayoría pertenece a economías avanzadas, consigna información del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Identifica al Banco de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos; el Banco de la Reserva de Australia (RBA); el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ); el Banco Nacional de Suiza (BNS), y uno solo de una economía emergente, el Banco de la República de Colombia, entre ellos.

Al interior del documento de trabajo titulado “Diseñando una funcionalidad simple para los bancos centrales. ¿Tiene sentido un mandato dual?”, explicaron la relevancia de que los bancos centrales favorezcan a maximizar el bienestar de la población.

Matizan que para lograr este bienestar sería relevante que se otorgue un “pequeño peso a las medidas de actividad económica sobre el objetivo de los bancos centrales”.

La investigación contenida en el documento, dirigida por Davide Debortoli y Jinill Kim, muestra que al pequeño grupo de bancos centrales que tienen un mandato dual explícito podría sumarse el Banco Central Europeo (BCE).

De acuerdo con ellos, la autoridad monetaria del mercado único “está explorando” la posibilidad de sumar a su responsabilidad de estabilidad de precios el mandato de crecimiento sostenido, sobre todo tras el impacto que tuvo la crisis mundial del 2009 en su capacidad de crecer, consignan.

Expertos del fondo detallan que la toma de riesgos que se ha presentado tras la extrema liquidez y las bajas tasas de interés, “ha despertado una importante discusión sobre los objetivos primordiales que deberían tener los bancos centrales”.

Destacan que “la literatura académica muestra que a un banco central que maximiza el bienestar se le debe asignar sólo una pequeña proporción de las medidas de actividad económica en su objetivo”.

Precisan que antes de la crisis mundial del 2009 la mayoría de los países del mundo otorgó a sus bancos centrales un mandato claro para lograr la estabilidad de los precios y la autonomía de los instrumentos monetarios para lograrlo. Esto, a partir también de la credibilidad de los responsables de la política monetaria.

El caso de México

El gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, y miembros de la Junta de Gobierno han advertido que el banco central cumple con su aportación al crecimiento al garantizar la estabilidad de precios.

El gobernador ha tomado el ejemplo del BCE para evidenciar que no se trata de una decisión sencilla. “El BCE buscó recientemente actualizar su mandato de estabilidad con inflación baja y estable, con el de crecimiento económico, pero la inmensa mayoría de los bancos centrales tienen como mandato prioritario la estabilidad de precios”, refirió.

Por su parte el subgobernador Gerardo Esquivel ha parafraseado al exgobernador Agustín Carstens para explicar que concuerda con él, “sin que refleje un mandato dual, que podrían presentarse circunstancias” donde el instituto central puede ser “un tanto flexible para ayudar al gobierno a perseguir un mejor desempeño de la economía nacional, propiciando mayores beneficios para la sociedad”.

Pero tal como lo hizo Carstens en el Seminario Internacional por los 25 años de Autonomía del Banco de México, el subgobernador Esquivel matizó que este apoyo puede darse sólo si no se pone en riesgo su mandato prioritario de estabilidad de precios. De otro modo, “se corre el riesgo de perder credibilidad”.

“Coincido plenamente, y el punto clave es señalar y precisar que (sería) sin poner en riesgo el cumplimiento del objetivo prioritario, y no está hablando de un mandato dual, sino del objetivo tal como está en la ley, haciendo una interpretación menos rígida del objetivo”, aseveró Esquivel.

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