Para el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2020, la Cámara de Diputados contará con una bolsa menor de recursos para reasignar a diferentes rubros. Dispondrá de 11,396.6 millones de pesos, lo que significa 52.1% menos a los recursos que se reasignaron en el presupuesto del 2019, que sumaron 23,768 millones de pesos.

Dichas reasignaciones serían las más bajas que se hayan registrado desde el 2014, si sólo se consideran los ingresos propuestos por el Ejecutivo y lo que aprobó la Cámara de Diputados y el Senado de la República.

En el sexenio de Enrique Peña Nieto, las reasignaciones promedio fueron por 25,654.2 millones de pesos, mientras que en el gobierno de Felipe Calderón fueron por 121,790.3 millones de pesos, y con Vicente Fox de 89,649.8 millones de pesos.

Ximena Mata, gerente de estudios y capacitación de Integralia, firma que realizó el estudio “La negociación política del presupuesto 1997-2018”, indicó que, para la discusión del 2019 y 2020 la bolsa negociable de recursos fue menor, debido a que Morena tiene mayoría en el Congreso, por lo que no necesita “comprar voluntad política para que se aprueben sus propuestas”.

Detalló que, en gobiernos anteriores, especialmente en el sexenio de Enrique Peña Nieto, al no haber mayoría en el Congreso del partido al que era afín el presidente, cuando se discutía el PEF se ponían muchas condiciones para que se aprobara, por lo que la bolsa negociable era mayor.

“En el sexenio de Peña Nieto, la mayor parte de la bolsa negociable se destinaba al ramo 23. El trato era: si tu diputado me ayuda a aprobar el presupuesto, te asigno mayores recursos a través del ramo 23, con lo que, entre el 2013 y el 2018 más de 50% de la bolsa negociable en el presupuesto se fue al ramo 23”.

Para la aprobación del presupuesto del 2019 y el 2020 la situación fue y es diferente, pues al tener mayoría en el Congreso, Morena no necesita negociar con la oposición, con lo que la bolsa negociable es menor, destacó la especialista de Integralia.

“El punto es que Morena necesita menos recursos para negociar y para convencer a la oposición de que les aprueben el presupuesto; es decir, necesita menos recursos de la bolsa para comprar la voluntad del resto”, explicó.

La bolsa a negociar

Mata explicó que las reasignaciones presupuestarias son una bolsa de recursos que se genera por los incrementos que hacen los diputados a los ingresos que presenta el Ejecutivo y de las reducciones a partidas presupuestarias para moverlas a otros campos del PEF.

Enfatizó que, si bien la Cámara de Diputados cuenta con esta bolsa de 11,396.6 millones de pesos, aún falta ver qué reducciones se harán en el presupuesto para hacer las reasignaciones totales.

“Lo que vimos en el presupuesto del 2019 es que, de las reasignaciones que se hicieron, ninguna se fue al ramo 23, pero vimos ajustes importantes en los ramos autónomos como en el INE o el INAI y mayores recursos a los proyectos prioritarios del gobierno”.

Mata comentó que, para la discusión del PEF 2020, el cual debe estar aprobado a más tardar el 15 de noviembre, es posible que las reasignaciones que se hagan se mantengan en línea con la propuesta del Ejecutivo.

“Los legisladores aumentaron el techo de ingresos; es decir, tienen más para gastar, pero hay que ver a qué le quitan al gasto y con eso armarán la bolsa negociable. Nosotros suponemos que la mayor parte de los recursos se destinará a los proyectos prioritarios del gobierno”, dijo.

De acuerdo con el estudio “La negociación política del presupuesto 1997-2018”, el gasto programable es el más susceptible para la reasignación de recursos. Entre los rubros que más se negocian están recursos para carreteras, proyectos de infraestructura hidráulica, programas sociales, universidades públicas y cultura.

Dicho estudio indica que, entre 1997 y el 2018, los rubros más negociables en el presupuesto tienen algunas características que los hacen atractivos políticamente.

“Son rubros que permiten hacer alianzas políticas con actores relevantes en las entidades, por ejemplo, universidades. En ocasiones, son proyectos que permiten contrataciones con proveedores locales que luego son potenciales financiadores de campañas políticas”, expuso.

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