El gobierno de Italia está preparando un nuevo paquete de estímulos por más de 30,000 millones de euros (35,620 millones de dólares) para respaldar a la economía, lo que aumentará el déficit presupuestario de este año, dijo Biagio Mazzotta, funcionario de alto rango del Tesoro italiano.

“El dinero financiará subvenciones adicionales a las compañías obligadas a cerrar por las restricciones para frenar la propagación del coronavirus y ampliará una moratoria de la deuda existente para las pequeñas y medianas empresas”, comentó Mazzotta.

El endeudamiento suplementario probablemente empujará la brecha fiscal de este año por encima de 10% del Producto Interno Bruto (PIB) desde 9.5% del 2020, cuando la economía se contrajo 8.9%, dijo a Reuters una fuente gubernamental bajo condición de anonimato.

La última vez que Italia registró un déficit de dos dígitos fue a principios de la década de 1990. “El próximo paquete de estímulo será sin duda sustancial, creo que valdrá tanto como el primero aprobado este año”, dijo Mazzotta.

El mes pasado, el gobierno de Mario Draghi desglosó unas medidas expansivas valoradas en 32,000 millones de euros.

La estimación oficial, realizada por el anterior gobierno en enero, prevé una proporción del déficit respecto al PIB de 8.8% este año. Se basó en un crecimiento esperado de 6%, que, según las autoridades, tendrá que revisarse a la baja entre 4 y 5 por ciento.

El endeudamiento adicional aumentará la enorme deuda pública de Roma, equivalente a 155.6% del PIB a finales del año pasado y proporcionalmente la segunda más alta de la zona euro después de Grecia.

Los nuevos objetivos de déficit y deuda, junto con las previsiones de crecimiento del PIB a varios años, se publicarán en el Documento Económico y Financiero del Tesoro que se espera que se apruebe la próxima semana.

Este documento constituye el marco preliminar del presupuesto del 2022 y debe enviarse a la Comisión Europea para su aprobación.