Los ministros de Finanzas de la eurozona alcanzaron un acuerdo sobre cómo aliviar la elevada deuda de Grecia y sobre su salida de casi una década de programas de rescate, indicaron fuentes concordantes en la madrugada del viernes.

“Tenemos un acuerdo sobre Grecia”, indicó a la AFP una de estas fuentes tras poco más de seis horas de discusiones sobre la deuda helena en Luxemburgo, donde los 19 ministros del Eurogrupo también abordaron el porvenir de la zona euro.

Según varias fuentes, las conversaciones con el ministro de Finanzas griego, Euclides Tsakalotos, se prolongaron por “dificultades” de Alemania, el principal acreedor de Atenas, con las modalidades para aliviar la enorme deuda helena.

Las discusiones sobre la deuda de casi 180% del Producto Interno Bruto (PIB) griego eran cruciales de cara al regreso del país helénico a los mercados el próximo 20 de agosto, máxime cuando sus acreedores buscan mostrar la credibilidad de una economía helena tras años de duras reformas.

En el 2010, Grecia no pudo seguir financiándose en los mercados internacionales y tuvo que recurrir al financiamiento de sus socios europeos y del Fondo Monetario Internacional (FMI), que le exigieron a cambio un duro plan de austeridad.

Los responsables de Finanzas europeos acordaron, en concreto, extender por 10 años el vencimiento de una parte importante de las obligaciones de Grecia, según una fuente.

Pactaron además un desembolso final de 15,000 millones de euros en el marco del tercer plan de ayuda adoptado en el 2015 por un monto de 86,000 millones de euros y en el que no participó el FMI.

Grecia se benefició de 273,000 millones de euros de asistencia financiera por parte de sus acreedores, los países de la zona euro y el FMI, a lo largo de tres programas de rescate desde el 2010, a cambio de cientos de reformas.

El crash financiero mundial del 2008 se transformó en una crisis de la deuda en el bloque europeo, que impactó especialmente en los países del sur de Europa, como Grecia, Chipre, España o Portugal, y cuyas consecuencias todavía se sienten.

A pesar de un crecimiento de 1.4% del PIB en el 2017 y 1.9% estimado para este año, además de un excedente presupuestario de 0.8% (-15.1% en el 2009), Grecia sigue manteniendo el nivel de deuda más elevado de la eurozona y de desempleo (20.8% en febrero).

Según una fuente de la Unión Europea, “la principal inquietud de Grecia es evitar un cuarto programa de rescate o mostrar que no se trata de un cuarto programa (...) pero hay reformas que deberán ser objeto de un seguimiento en profundidad”, agregó.

El Eurogrupo, por su parte, debe debatir las propuestas francoalemanas sobre su porvenir. Una de ellas es un presupuesto para la eurozona que, a juicio de Le Maire, habría mejorado la situación de Grecia.