Ministros y empresarios brasileños pidieron este lunes a Francia que invierta más en Brasil, en particular en infraestructuras, para permitir relanzar el crecimiento en la mayor economía de América Latina.

"Tenemos que reforzar nuestras relaciones con Francia y con la Unión Europea", dijo Robson Braga de Andrade, el presidente de la Confederación Nacional de la Industria de Brasil durante un foro económico Francia-Brasil organizado en París por el Medef, la principal patronal francesa.

Un total de 877 empresas francesas 38 ellas de CAC 40, el principal índice de la bolsa de París están implantadas el Brasil, el primer destino de las inversiones galas en América Latina.

Entre el 2013 y el 2015, el comercio entre ambos países cayó 32%, lamentó Braga de Andrade.

"Francia representa menos del 2% de nuestro comercio (...) y Brasil menos del 1% del comercio francés" indicó por su parte Marcos Pereira, el ministro brasileño de Industria, Comercio Exterior y Servicios.

Pereira afirmó que a pesar de la histórica recesión que vive Brasil y de la profunda crisis política provocada por la destitución de Dilma Rousseff, la economía muestra signos de recuperación y destacó en particular las medidas del gobierno para eliminar la burocracia.

Para el 2016, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un caída del PIB brasileño del 3.3% pero augura un crecimiento del 0.5% en el 2017.

"Brasil es un país que realmente necesita infraestructuras", dijo Mauricio Quintella, ministro de Transportes, Puertos y Aviación Civil.

Aunque reconoció que existen "problemas" en la atribución de concesiones, Quintella aseguró que se han hecho esfuerzos, sobre todo en la publicación de concursos públicos.

Por otra parte el ministro afirmó que el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela), cuyas negociaciones se reanudaron a principios de este año, permitirá, si finalmente se aprueba, reducir considerablemente los derechos aduaneros entre las dos zonas, que actualmente representan 4,000 millones de dólares anuales.

"Nuestro país apoya estas negociaciones", dijo el secretario de Estado francés de Comercio Exterior, Matthias Fekl, aunque subrayó que Francia seguía "atenta" a algunos puntos relativos a la industria textil, los servicios o la agricultura.