La propuesta que presentó la Junta de Consejo de Petróleos Mexicanos (Pemex) para que el Banco de México tome una proporción de sus activos internacionales para comprar deuda de la petrolera no es factible legalmente, advierten el subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel, dos ex miembros de la Junta de Gobierno del Banxico y administradores de fondos de Franklin Templeton.

“No, no lo permite la Ley del Banco de México (Art. 19 y 20)”, respondió tajante en su cuenta oficial de twitter el Subgobernador Esquivel.

De acuerdo con el artículo 20 de la Ley del Banco de México, los depósitos que forman parte de las reservas internacionales deben ser “títulos, valores y demás obligaciones pagaderas fuera del territorio nacional considerados de primer orden en los mercados internacionales, denominados en moneda extranjera y a cargo de gobiernos de países distintos a México”.

Los bonos de Pemex claramente no son seguros, advirtió en entrevista el estratega de Franklin Templeton, Luis Gonzali.

“La petrolera es un emisor especulativo desde hace un año y por tanto no cumple con las condiciones de Ley para que Banxico invierta las reservas en bonos de la petrolera”, advirtió.

Inviable, dicen ex banqueros centrales

Aparte, los ex subgobernadores de Banco de México, Everardo Elizondo y Manuel Sánchez, retomaron la Ley de Banxico en sus cuentas oficiales de twitter para fijar su posición ante la alternativa que explora la Junta de Consejo de la petrolera

“El Art. 20 de la Ley de Banco de México especifica con toda claridad la composición de la reserva internacional. Conviene leerlo (y entenderlo) antes de aventurar “propuestas”, consignó Everardo Elizondo Almaguer en su cuenta oficial de twitter.

Aparte, en la misma red social, Manuel Sánchez, ex miembro de la Junta de Gobierno del banco central, expuso que “La propuesta no es viable. La Ley del Banco de México establece que la reserva de Banco de México puede invertirse en valores considerados de primer orden y a cargo de entidades del exterior”.

El estratega de Franklin Templeton, explicó que la gestión de las reservas internacionales es injerencia del banco central, y por su independencia nadie puede decirles dónde poner su dinero.

“Si Pemex quiere que suceda, debe convencer a Hacienda, y cambiar la Ley de Banco de México. Sobra decir que el público inversionista estaría muy sensible al cambio legal sobre todo en una institución como Banxico”, sentenció.

Reservas, objeto del deseo

Las reservas internacionales suman 194,361 millones de dólares al 13 de noviembre. En el estado de cuenta semanal, el banco central detalla que entre el 31 de diciembre de 2019 y el 13 de noviembre de este año, su acervo de liquidez en dólares se incrementó en 13,484 millones de dólares,  el mayor acopio de divisas desde el 2015.

Esta acumulación de activos es resultado de la venta de 5,169 millones de dólares que ha realizado en lo que va del año el gobierno federal a Banxico, conforme lo marca la Ley. Pemex también le ha vendido 5,149 millones de dólares al banco central.

Desde que inició el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, legisladores de Morena han insistido en dar utilidad pública a las reservas.

En julio de este año, la diputada de Morena Aleida Alavez Ruiz preguntó al Gobernador Alejandro Díaz de León en comparecencia sobre la pertinencia de que Banxico pudiera entregar por decisión propia al gobierno sus reservas internacionales en el contexto de la emergencia.

El banquero central explicó que la reserva internacional no es un patrimonio guardado por Banxico. Detalló que se arma cuando Pemex o el gobierno federal le venden dólares, por colocación de deuda externa o venta de crudo. Pero la operación es a cambio de pesos que se deben esterilizar para dejar sin efecto la inyección monetaria, advirtió.

“Cualquier reducción del activo significaría que nos estamos endeudando para financiar algo. Y si dedicamos parte de las reservas en algún rubro de gasto, implicaría que el banco central está incurriendo en algún financiamiento fuera del ámbito de responsabilidad y es la línea donde la autonomía y el no dedicar emisión del dinero primario para rubros de gasto convencional juega un rol clave”

Marco Oviedo, Jefe de Research para América Latina en Barclays, consideró que podría aprovecharse la línea de Crédito Flexible abierto México en el Fondo Monetario Internacional (FMI), siempre garantizando que el objetivo es utilizar esos recursos para hacer un buy-back de deuda de Pemex.

FMI, opción

Luis Gonzali, estratega de Franklin Templeton, advirtió que se debe tener mucho cuidado en el planteamiento y prospectiva de esta opción, pues al activarse, quedará inscrita como deuda de gobierno, y entonces generaría cierta preocupación en las calificadoras.

“Haría sentido hacer un swap donde tomen parte de la Línea de Crédito Flexible, que seguro cobra una tasa mucho más baja (0.40%) para prepagar la deuda de Pemex, sobre todo si tomamos en cuenta que la petrolera está pagando en el mercado una tasa de 6 o 7 por ciento”.

Marco Oviedo, estratega de Barclays, destacó que “no se podría usar para financiar deuda nueva de Pemex. No es ortodoxo y tendrían que pasar también el filtro del FMI, pero podrían usar el argumento de que es una operación para preservar la estabilidad macroeconómica”.

ymorales@eleconomista.com.mx