En el 2016 el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) dejó una recaudación de 5,323.9 millones de pesos, mientras que los estímulos otorgados a los contribuyentes que están en él sumaron 30,785.4 millones de pesos, de acuerdo con cifras del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Lo anterior significa que el SAT dejó de recaudar -por concepto de beneficio fiscal- casi seis veces lo pagado por los contribuyentes del RIF.

La recaudación de este régimen al cierre del 2016 creció 38.2% en comparación anual, pues en el 2015 fue de 3,746.8 millones de pesos, mientras que el número de contribuyentes inscritos creció 4.6%, al sumar 4 millones 708,228 pagadores de impuestos.

El crecimiento en la recaudación del RIF tiene el efecto combinado que contempla una expansión en su padrón y que cada año el porcentaje de estímulo fiscal que reciben los inscritos en este régimen es menor.

Aunque se podría decir que la recaudación del RIF en el 2016 tuvo un crecimiento pequeño pero importante -que significó 1,577 millones de pesos más que en el 2015-, el costo de los estímulos fiscales que se dan a los inscritos a él no ha bajado de forma sustancial, pues, en comparación anual, éstos sólo se redujeron 272.6 millones de pesos del 2015 al 2016.

Un régimen que deja ?que desear: analistas

En este contexto Víctor Keller Kaplanska, socio director en Grupo KMC-Keller y Cia (firma de asesoría contable), considera que este régimen no está funcionando como debería ser, pues las personas lo están agarrando para evadir el pago de gravámenes y no como una prestación. El RIF estaba diseñado para tener un incremento de inscripciones de la gente que está en la formalidad, y realmente el aumento en la inscripción no es como se esperaba , dijo.

Por su parte, Herbert Bettinger, director de Bettinger Asesores, destacó que si bien la recaudación sí se ha incrementado, el costo que han dejado los estímulos fiscales es demasiado alto.

Seguramente el costo está plenamente justificado, pero hay que reconocer que este régimen está saliendo más caro de lo que se está recaudando, se necesita que todas las personas paguen impuestos, esto se logra dando estímulos, pero esto está significando un gran costo a hacienda , comentó.

Sobre el combate a la informalidad, Keller consideró que si bien el número de contribuyentes en el RIF es un buen resultado, aún falta camino por recorrer para combatir la informalidad.

Bettinger contempló que el combate a la informalidad que hace el RIF será temporal, pues cuando aumente el porcentaje de impuesto a pagar o cuando los contribuyentes de este régimen tengan que emigrar al esquema normal de pago de impuestos -situación que se dará después de 10 años de su inscripción-, preferirán regresar a la informalidad.

Nadie asegura que seguirán con el pago de impuestos como lo manda la ley, este esquema es de beneficios de largo plazo pero nadie puede asegurar que paguen, y, en tanto, esto ya le costó al fisco mucho dinero , aseguró el especialista fiscal.

Se debe examinar

El 2017 es el cuarto año de operación del RIF y, tras analizar los resultados de los tres primeros años, Víctor Keller dijo que es necesario que la autoridad fiscal analice las cifras y evalúe si en realidad se va en el camino correcto.

Herbert Bettinger coincidió en que es necesario que se replantee el modo de operar en el RIF y buscar canales menos costosos para el fisco.

Hay que replantear para el futuro, a los que ya entraron al RIF y los que entrarán este año habrá que dejarlos ahí, pero no podemos dejar de aprender del error que dará resultados positivos y negativos durante largo plazo , aseguró.

El nuevo régimen nunca ha tenido fines recaudatorios: SAT

Su objetivo es incorporar a la formalidad a las personas que operan fuera de la ley; en tres años el padrón recibido por el Repecos creció más de 21%

El Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) contiene un esquema que no busca incrementar la recaudación sino incorporar a la formalidad de manera gradual a todas las personas que han estado operando fuera de la ley, aseguró Adrián Guarneros, administrador central de Atención a Contribuyentes del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Es un régimen que permite la maduración de negocios y sobre todo la transición a la formalidad, para que puedan tener acceso a los diversos derechos que se ofrecen al estar bien con el fisco; la naturaleza del régimen no es recaudatoria, se busca cambiar el balance entre beneficios de la formalidad y costos de la informalidad , afirmó.

Tras asegurar que el RIF es un esquema que muestra a sus contribuyentes el valor agregado que tiene ser formal, Guarneros destacó que la discrepancia entre lo que se logra recaudar año tras año y lo que se otorga por estímulos fiscales la visualizó la autoridad fiscal desde un inicio.

La diferencia entre lo recaudado y el monto que significan los estímulos fiscales es consecuencia natural del RIF; con él se pretende que los contribuyentes tengan mayor actividad en las plataformas del SAT, ello derivado del cumplimiento de todas sus obligaciones fiscales ; aseguró después de considerar la fórmula del RIF como una inversión.

Respecto al nivel de recaudación que hasta ahora ha dejado este régimen, aseguró que se trata de un buen nivel de impuestos pagados pues el esquema que existía anteriormente, el Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repecos), generaba, sin estímulos, cerca de 4,000 millones de pesos, monto menor al que ahora deja el RIF aún y con el gran número de descuentos que se tiene.

Añadió que hay que recordar que los más de 4 millones de contribuyentes que están en el RIF irán pagando de manera gradual cada vez más impuestos, situación que, sumada al incremento anual del padrón, traerá consigo un crecimiento recaudatorio importante año tras año.

Guarneros explicó que los resultados del RIF que evalúa el SAT son: el crecimiento en el padrón, el número de declaraciones hechas, el crecimiento del cumplimiento, la recaudación, el estímulo y cuánto ingreso están declarando los contribuyentes, cuánto están facturando y cómo está moviéndose la informalidad, esto con ayuda de un indicador del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

En este sentido, declaró que en tres años el RIF ha hecho que el padrón recibido por el Repecos crezca más de 21% y que sin duda el RIF tiene un crecimiento anual mucho mayor al de su antecesor.

Además, destacó que los contribuyentes del RIF ya hacen declaraciones y emiten facturas digitales, obligaciones que los adscritos al Repecos no hacían.

Respecto al riesgo de que las personas regresen a la informalidad luego de perder un importante porcentaje de estímulos, Guarneros concluyó que la apuesta del RIF también es permitir crecer a los contribuyentes mientras que conocen los beneficios de ser formales, por lo que, dijo, no preocupa que puedan regresar a la informalidad.

Los indicadores del RIF van en la dirección correcta, en él estamos viendo contribuyentes que cumplen con obligaciones, que declaran y pagan a tiempo y que proporcionan al SAT toda su información fiscal , finalizó.

claudia.cordvoa@eleconomista.mx