Para el Grupo Financiero Aserta, la industria de las garantías en México mantiene un papel preponderante en la economía, en este sentido, de acuerdo con la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) se estima que el monto de los contratos garantizados por el sector asegurador de caución/afianzador representa 18% del Producto Interno Bruto (PIB).

Por ello la compañía explicó que aunque la cifra es relevante, se requiere de más instrumentos de garantía sólidos donde la innovación sea la base para su desarrollo y crecimiento a más segmentos de la población en México.

“La industria de las garantías sufre una transformación desde el 2013 momento en el que se publica una nueva ley que transformó a las afianzadoras (...) y con ello se pone en el mercado un nuevo producto (seguros de caución) que a pesar de estar en esa ley del 2013 no ha habido nadie en México que lo haya puesto en marcha”, dijo Enrique Murguía Pozzi, director general de Grupo Financiero Aserta.

El directivo detalló que contrario a lo que sucede en México, en Europa el seguro de caución es una figura muy conocida y que incluso esa figura es la que opera en 90% de los países del mundo donde sólo México y Guatemala mantienen la figura de la fianza.

Murguía Pozzi explicó que actualmente el mercado está dominado por las operaciones de gobierno, pero es conveniente que el sector se abra más al sector privado.

“La verdad es que la inercia de este producto lo ha llevado a ser un producto de uso en operaciones ante el gobierno, por una sencilla razón: la garantía de la fianza está prevista en la Ley de Obras Públicas y en la Ley de Adquisiciones como un requisito para todas las empresas que hacen obra o suministro de productos ante el gobierno que tienen que poner esta garantía”, aseveró.

Enrique Murguía mencionó que el seguro de caución se diferencia de la fianza en el sentido de que éste es un instrumento mucho más demandado.

“Es decir, la fianza al estar regulada por el Código Civil tiene una serie de requisitos para que los beneficiarios puedan cobrarla, un seguro de caución carece prácticamente de requisitos y se convierte en un instrumento que prácticamente se cobra al primer requerimiento de manera incondicional por parte del asegurado de ese instrumento y justamente eso es lo que pensamos que hoy requiere nuestra economía”, enfatizó.

Acercar a más, el reto

Ante ello, la afianzadora presentó nowo, una garantía bajo el modelo de seguro de caución cuya contratación es totalmente en línea y que tiene como objetivo beneficiar al sector inmobiliario residencial, donde propietarios e inquilinos podrán hacer uso del producto.

“Se garantiza de manera incondicional el pago de 100% de las rentas, el monto de los servicios hasta una determinada cantidad y el pago de una indemnización en caso de no desocupación”, detallaron en videoconferencia de prensa Murguía Pozzi y Juan Ignacio León, director de Productos Digitales y Mercadotecnia de grupo Aserta.

El director general de Grupo Financiero Aserta destacó que la introducción de este nuevo producto busca incentivar a la creación de más instrumentos de este tipo en el país.

“Una garantía en el arrendamiento pretende ser justamente el primer ejercicio de un acercamiento que el Grupo Financiero Aserta busca implementar para hacer ese alcance hacia un segmento mucho más amplio de la población”, dijo.

El funcionamiento de nowo, explicaron, también cuenta con elementos de seguridad donde a través de una prueba biométrica se comprobará la identidad tanto del propietario como del inquilino, ello con el fin de evitar fraudes y suplantaciones.

Además se analizará la solvencia y actitud frente a pagos del inquilino para calificarlo y, según su calificación, será aceptado o rechazado. El proceso, detallaron, dura entre 30 minutos y 1 hora, en tanto la tarifa que paga el inquilino por la contratación del servicio va en función de su calificación.

¿Qué es un seguro de caución?

Es un contrato de garantía cuyo fin es asegurar el cumplimiento de las obligaciones establecidas en un convenio principal del cual surgen compromisos a cargo del contratante del seguro en favor del asegurado. En caso de que el contrato principal no se cumpla, la aseguradora se obliga a indemnizar a título de resarcimiento o penalidad los daños patrimoniales sufridos, dentro de los límites previstos en el contrato de seguro, en donde el interés asegurable es el contenido económico a favor del asegurado.

jose.ortiz@eleconomista.mx