A pesar de los esfuerzos por seguir reduciendo el gasto público, el gobierno federal sigue destinando mayores recursos al costo financiero de la deuda, es decir, los recursos que se tienen que pagar por comisiones, intereses y amortizaciones de la deuda generada en éste y sexenios pasados.

De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en el primer trimestre del 2018 este costo se incrementó en 17.4%, en términos reales y respecto a lo observado en el mismo periodo del 2017, con lo que se ejercieron 125,672 millones de pesos.

Esta cantidad supera los 123,595 millones de pesos programados en el presupuesto para este primer trimestre, así se tuvieron que pagar 2,077 millones de pesos de más.

En su reporte trimestral de finanzas y deuda pública, la Secretaría de Hacienda justifica que este incremento se debió al mayor pago de intereses de la deuda y mayores recursos a los programas de apoyo a ahorradores y deudores de la deuda.

En diversas ocasiones, analistas han comentado que el alto pago de intereses de la deuda se debe principalmente al alto endeudamiento en el que ha incurrido el actual gobierno; además del efecto que representa el alza en las tasas de interés y la depreciación del tipo de cambio.

Del costo financiero total, lo correspondiente al pago de intereses fueron 51,802 millones de pesos, un aumento anual de 7.9%; mientras que al saneamiento financiero del sector público se destinaron 19,168 millones de pesos, lo que significó un aumento de 40.1%, en términos reales y respecto del primer trimestre del 2017.

El costo financiero de la deuda de las empresas productivas del estado (Pemex y CFE) sumó 54,701 millones de pesos, lo que significó un incremento de 20.5%, en términos reales y respecto del primer trimestre del año anterior.

En tanto, el servicio de deuda del gobierno federal representó un costo para el erario de 70,970 millones de pesos, un aumento anual de 15 por ciento.

Las cifras de Hacienda indican que, a partir del 2014, el costo financiero de la deuda se empezó a elevar. En ese año subió 1.4%; en el 2015 se incrementó en 35.7%; mientras que en el 2016 este costo subió 14% y en el 2017 se elevó en 46.5%, sólo considerando los primeros tres meses de cada año.

DEUDA SUBE, SE UBICA EN $9.9 BILLONES

El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) —la medida más amplia de la deuda del país— se ubicó en 9 billones 928,693 millones de pesos en el primer trimestre del año, lo que significó un incremento de 2.2%, en términos reales y respecto de lo que registró en el mismo periodo del 2017.

La Secretaría de Hacienda indica que el SHRFSP representó 42.45% del Producto Interno Bruto trimestral anual y que, si se compara con la deuda que se registró al cierre del 2017, se percibió una reducción, pues  al cierre del año pasado, el saldo histórico de la deuda se ubicaba en 10 billones 31,832 millones de pesos.

Sin embargo, cuando el presidente Enrique Peña Nieto cumplió su primer año de gobierno (2013), el SHRFSP se ubicaba en 6 billones 504,318 millones de pesos, es decir, la deuda se elevó más de 3 billones de pesos.

Actualmente, 64% del saldo histórico de la deuda está conformado en moneda nacional por un total de 6.37 billones de pesos; mientras que 36% es deuda externa y representa 3.55 billones de pesos.

BALANCE PÚBLICO, CON DÉFICIT

En general, el balance financiero del sector público presentó un déficit de 91,937 millones de pesos, lo cual contrasta con el superávit que reportó en el primer trimestre del 2017 que se ubicaba en 309,068 millones de pesos.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público menciona que lo anterior se debió a que, en marzo del 2017, el gobierno federal recibió del Banco de México 321,653 millones de pesos por concepto de remanente de operación.

Justifica que, sin este ingreso no recurrente, el balance público en el primer trimestre de este año tendría un déficit de 12,585 millones de pesos.

La dependencia a cargo de José Antonio González Anaya destaca que, pese a lo anterior, el gobierno federal logró reportar un superávit primario de 41,871 millones de pesos, el cual es menor al superávit del primer trimestre del 2017 que fue por 397,308 millones de pesos.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx