La Asamblea Nacional Popular (Legislativo) de China aprobó al cierre de su pleno anual, los presupuestos de las administraciones central y locales para el 2017, que mantienen el techo de déficit público en 3% sobre el Producto Interno Bruto (PIB) y aumentan en 7% la partida militar.

En la clausura de su única sesión plenaria del año, que reunió a casi 3,000 legisladores en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing desde el pasado día 5, el Legislativo chino también ratificó una enmienda a la Ley Civil, así como los informes de trabajo de las principales instituciones del régimen.

Las autoridades chinas no publicaron de momento los detalles del presupuesto, pero el Ministerio de Finanzas confirmó la semana pasada que contemplaba un aumento de 7% de la asignación de Defensa, frente al incremento de 7.6% del 2016.

En el 2017, el presupuesto de Defensa del gigante asiático supondrá 1.3% del PIB y ascenderá a algo más de 1 billón de yuanes (unos 141,000 millones de euros, 148,000 millones de dólares).

Pese a mantener el objetivo de déficit en 3% del PIB, la previsión de Beijing es que ese desajuste fiscal se sitúe en 2.38 billones de yuanes (344,400 millones de dólares), en comparación con los 2.18 billones de yuanes (315,500 millones de dólares) del 2016.

Ese mayor déficit, que el Ministerio de Finanzas aspira a traducir en rebajas de impuestos, se explica por el crecimiento de la segunda economía mundial que el gobierno chino se ha propuesto que alcance este año aproximadamente 6.5% a tasa anual.

De ese déficit, 1.55 billones de yuanes (224,300 millones de dólares) corresponderán a la Administración central y 830,000 millones (120,100 millones de dólares), a las regionales y locales.

El Ministerio de Finanzas también adelantó, en el informe provisional divulgado al inicio del pleno legislativo, que se prevén inversiones en infraestructuras por un valor de 507,600 millones de yuanes (73,500 millones de dólares).

De los 2,838 legisladores que estaban presentes en la sesión, un total de 2,555 votaron a favor de dar luz verde a los presupuestos, mientras que 208 lo hicieron en contra y 71 se abstuvieron, con lo que una décima parte de los parlamentarios no aprobaron la propuesta.