Carlos Urzúa Macías se convirtió en el tercer funcionario de alto rango que renuncia a la denominada Cuarta Transformación del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En su cuenta de Twitter, anunció su dimisión como secretario de Hacienda y Crédito Público, cargo en el que duró poco más de siete meses.

Argumentó que, durante su estancia, se tuvieron diferentes discrepancias en materia económica y, a su parecer, se han tomado decisiones de política pública sin suficiente sustento.

“Estoy convencido de que toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que ésta pueda tener y libre de todo extremismo, sea éste de derecha o izquierda. Sin embargo, durante mi gestión las convicciones anteriores no encontraron eco”.

Otro argumento de Urzúa Macías es muy parecido al que dio en su momento Germán Martínez Cázares, quien renunció en mayo como director general del Instituto Mexicano del Seguro Social.

“Me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la hacienda pública. Esto fue motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés”, manifestó.

Urzúa Macías era considerado como uno de los mejores funcionarios que podía tener el actual gobierno en materia económica por sus capacidades técnicas y por mantener una visión de disciplina fiscal en las finanzas públicas del país.

Renunció en un momento crucial en el que se deberá entregar el primer Paquete Económico de esta administración y el Plan de Negocios de Pemex, donde el secretario de Hacienda forma parte del Consejo de Administración.

Urzúa no compartía los cambios en política económica: AMLO

Minutos después de que Urzúa Macías anunciara su renuncia, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que Arturo Herrera Gutiérrez será el nuevo titular de Hacienda, quien hasta ayer se desempeñaba como subsecretario de la dependencia.

En un video transmitido en su página de Facebook, el mandatario contó que aceptó la renuncia de Urzúa Macías porque no compartía los cambios que se están haciendo en materia de política económica.

“Como es una transformación, a veces no se entiende que no podemos seguir con las mismas estrategias, no se puede poner vino nuevo en botellas viejas, es un cambio de verdad. Transformación”, dijo acompañado de Arturo Herrera, desde su oficina en Palacio Nacional.

El mandatario enfatizó que seguirán con su plan de austeridad republicana y acabará con la corrupción. “No habrá gobierno rico con pueblo pobre”.

A su parecer, bajo estas estrategias se han logrado buenos resultados como una mayor recaudación, sin déficit y la deuda del país no ha crecido.

Destacó la trayectoria de Herrera, quien es economista de la Universidad Autónoma Metropolitana, con maestría de El Colegio de México, y en proceso de obtener el doctorado en economía por la Universidad de Nueva York.

Herrera agradeció el nombramiento y aseguró que es una gran responsabilidad, ya que el país tiene grandes contrastes y una de sus prioridades es reducir la desigualdad.

“Es justamente en el área de la desigualdad en la que tenemos que trabajar y estamos seguros de que la SHCP está enfocada en esos asuntos”, expresó.

Se mantendrán metas fiscales: Herrera

Tras la renuncia de Carlos Urzúa como titular de la dependencia, Arturo Herrera, quien aún deberá ser ratificado por la Cámara de diputados en el cargo, dio una conferencia de prensa en la que aseguró que se mantendrán las metas fiscales que se plantearon en el Paquete Económico del 2019 como un superávit primario de 1% del Producto Interno Bruto (PIB).

Antes aclaró a los asistente que él no ve una recesión en puerta.

Herrera expuso que, en todo caso, el tema que más le preocupa es la desaceleración económica a nivel mundial. Reconoció que el bajo crecimiento de las economías desarrolladas y los conflictos en materia comercial pueden representar un impacto en la economía mexicana.

No obstante, para mitigar dichos efectos, destacó que se continuará con la ejecución del gasto público y que en el Paquete Económico del 2020 —el cual se deberá entregar a más tardar el 8 de septiembre— se cuidarán tres aspectos que blinden la economía mexicana.

El primero, expuso, es mantener un marco macroeconómico sólido a través de finanzas públicas sanas; el segundo es mantener la meta de superávit primario para seguir reduciendo la deuda como porcentaje del PIB, y como tercer punto se enfocarán en mantener estables los ingresos presupuestarios.

Con respecto al Plan de Negocios de Petróleos Mexicanos, Herrera se limitó al decir que se presentará en los siguientes días y que el gasto en inversión que realice la empresa seguirá enfocado en la exploración y producción. No respondió si asignará recursos a la construcción de la refinería de Dos Bocas en Tabasco para el siguiente año.

“En mi carácter de consejero, el plan de negocios de Pemex tiene un gran énfasis en la inversión de exploración y producción y ésa es la ruta para que se estabilice”, expuso.

Se ampliará relación con otras dependencias

Herrera comentó que, durante su cargo como subsecretario de Hacienda, nunca tuvo “ningún corta piezas” en las decisiones fiscales, y como secretario seguirá mejorando el diálogo con las demás dependencias de gobierno.

Indicó que por el momento no está considerando ningún tipo de ajuste o cambios en organismos que están directamente relacionados con Hacienda, como la Oficialía Mayor, la Subsecretaría de Egresos, el Servicio de Administración Tributaria y la Procuraduría Fiscal de la Federación.

“Estoy muy confiado en el equipo hacendario y espero trabajar con ellos de manera coordinada. Estamos trabajando desde el inicio del nombramiento, es gente muy profesional, muy comprometida, dedicados al trabajo y calificados técnicamente de manera muy alta”.

Al preguntarle sobre la carta de renuncia que presentó Urzúa y en la que expone que hay discrepancias y toma de decisiones sin sustento dentro de la dependencia, respondió: “No sé a qué se refiere él. Tuve una conversación con él. Carlos Urzúa fue mi mentor, fue mi jefe y es mi amigo. Me dijo que no había pensado en una mejor gente para haberlo sustituido”.

Decisiones polémicas de la 4T

Cancelación de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, que implicó la recompra de  bonos por 1,800 millones de dólares de los 6,000 millones contratados por el gobierno anterior.

Impulso de la construcción de una nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco, que tendrá un presupuesto de 8,000 millones de dólares, pero cuya gerencia de proyecto fue desdeñada por constructores privados, quienes consideraron inviable construir la obra en tres años y con ese techo de presupuesto.

Transformación del modelo de compras consolidadas de medicamentos del sector público, al separar la compra de medicamentos de la contratación de servicios de distribución.

ANULAción de la última ronda vigente de licitación de asociaciones de Pemex con el sector privado (farmouts), que permitiría a la estatal explotar con un menor riesgo un conjunto de campos petroleros en tierra.

INCENTIVO de un programa de fortalecimiento de las finanzas de Pemex por más de 100,000 millones de pesos, a través de una capitalización directa, monetización de pagarés de la SHCP con Pemex, reducción de la carga fiscal y el combate al robo de combustible.