Lectura 5:00 min
Candidatos tienen consenso en materia fiscal: S&P
Actualmente, su calificación se encuentra tres niveles encima (“BBB+”) y en la agencia no se anticipa siquiera esa posibilidad, consignó Sebastián Briozzo, analista soberano y de finanzas públicas en Standard & Poor’s (S&P).

Es bastante distante la posibilidad de que México pierda el grado de inversión. Actualmente, su calificación se encuentra tres niveles encima (“BBB+”) y en la agencia no se anticipa siquiera esa posibilidad, consignó Sebastián Briozzo, analista soberano y de finanzas públicas en Standard & Poor’s (S&P).
Tras anunciar la ratificación de la nota soberana en “BBB+”, dice que la perspectiva Estable de la calificación supone que incluso de aquí al proceso electoral de julio, no se avizoran eventos que puedan deteriorar el panorama fiscal del soberano.
Entrevistado por El Economista, descarta confirmar o desmentir la visita del candidato de izquierda, puntero en las preferencias de las encuestas, Andrés Manuel López Obrador, a la sede principal de Standard & Poor’s en Nueva York.
Pero enfatiza que “ninguno de los candidatos propone nada en contra de las políticas públicas que hasta ahora han prevalecido”.
En la ratificación de la nota soberana y su perspectiva estable, la agencia advirtió que “un cambio negativo en las políticas fiscal y económica —tras las elecciones—(...) podría llevar a un recorte de la calificación”, por su impacto en el crecimiento económico y en el manejo de la deuda.
Briozzo detalló que en materia fiscal y monetaria, se observa un consenso entre los candidatos sobre la importancia de un manejo prudente.
Además, “es en hidrocarburos donde se presentan diferencias de posiciones, pero no vemos hasta ahora una intención de cambio de 180 grados”.
¿Y EL TLCAN?
El analista dice que al momento de ratificar la nota soberana, la agencia desconocía la intención del gobierno de Estados Unidos de imponer aranceles a la importación del acero y aluminio, lo que “no ayuda a la fluidez de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)”.
Sin embargo, descarta que sea un evento de alto impacto en el resultado final de las conversaciones y mucho menos que vaya a tener un efecto en la calificación.
“Las negociaciones de este tipo se llevan en un proceso largo y suelen tener subes y bajas. Y la calificadora no va a estar reaccionando a lo que ocurra en el trayecto. Esta imposición no ayuda a la renegociación del tratado, pero no es que en sí misma afecte”, mencionó.
Confía en que hay incentivos importantes para lograr un nuevo acuerdo, porque hay varios interesados de los sectores gobierno y empresarial “y todo apunta a pensar que habrá un acuerdo”.
Descartó fijar una probabilidad sobre el peor de los escenarios, donde Estados Unidos salga del TLCAN y se cancele.
“Sí hay un riesgo de que no se complete la negociación, pero es más bajo. Todo lleva su tiempo. Si se cayera el acuerdo, no podemos anticipar qué sucederá después. Si ocurriera, seguramente varias exportaciones entrarían bajo las reglas de la Organización Mundial de Comercio”. De manera que estudiarían el impacto.
CRECIMIENTO RESOLVERÍA INSEGURIDAD
Luego respondió que la nota soberana también incorpora la evaluación de los problemas sociales en tanto afectan al desempeño económico y al manejo de políticas fiscales.
Si México consigue una expansión económica fuerte y sólida, podrá solucionar los problemas sociales que le afectan como la corrupción e inseguridad, expresó.
La corrupción e inseguridad tienen un importante vínculo con los niveles de Inversión Extranjera Directa, detalló, y el flujo de capitales productivos hacia México no ha sido tan importante, en parte por estos problemas.
Finaliza al explicar que es en función de estos vínculos con el crecimiento y la inversión, que la agencia revisa y destaca las condiciones que prevalecen también en materia del respeto a la ley.
HASTA EL 2019, NUEVA REVISIÓN
Briozzo admitió que su evaluación sobre el impacto de las nuevas políticas públicas y económicas que aplicará el triunfador del proceso electoral se verán hasta “tiempo después de que tome posesión, esto después de diciembre”.
“La calificación mira la estabilidad financiera de mediano plazo y si la entrada en funciones del nuevo gobierno entrara en un proceso fiscal más laxo con aumentos del déficit, con potencial caída del Producto Interno Bruto, sí afectaría la calificación de México”, precisó.
Pero enfatizó que si se diera el hipotético caso, el triunfador tendrá un “congreso dividido, de manera que no será fácil instrumentar cambios de políticas de fondo. Ni siquiera para una ley ordinaria contarán con mayorías”, comentó.
“Nosotros calificamos a unos 135 países del mundo en los que hay gobiernos de izquierda, de derecha, de centro y de distinta índole ideológica. Lo que es importante para nuestra evaluación es que los planes, políticas públicas y los responsables de su aplicación y desarrollo sean consistentes con el manejo de la deuda, de eso depende que la calificación cambie”, concluyó.