El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio Meade, indicó que ante el endeudamiento que ha registrado la actual administración y la preocupación que genera sobre las calificadoras se está llevando a cabo un proceso de consolidación fiscal para mandar buenas señales a Moody’s, S&P y Fitch Ratings, quienes mantienen una perspectiva Negativa del país.

Lo que están esperando (las calificadoras) de nosotros es un programa de consolidación fiscal que la estabilice (la deuda) y que empiece a caer, y en eso estamos (...), nuestro proceso de consolidación fiscal sigue avanzando en un entorno difícil .

A su regreso de la reunión que tuvo con su homólogo, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, indicó que ésta da tranquilidad y una buena señal sobre las relaciones bilaterales que tendrán ambas naciones frente al mando de Donald Trump.

Fue una buena reunión en varios sentidos (...) Tenemos una agenda muy amplia en temas como lavado de dinero, frontera, aduanas y el intercambio de información con los bancos , expuso en entrevista con una cadena televisora.

En dicha reunión, llevada a cabo en Washington, Meade refirió que si bien hablaron sobre la nueva política fiscal que propuso Donald Trump -en la que se plantea un impuesto al ajuste fronterizo (BAT, por su sigla en inglés)-, aún no cuentan con información definida sobre cómo funcionará y bajo qué condiciones.

Si (la reforma) se mueve en un esquema muy diferente al que conocemos, a un esquema tipo del impuesto con ajuste fronterizo, eso tendrá impacto en México y en el mundo. Habrá que ir siguiendo los detalles .

Detalló que Mnuchin no anticipa que esta discusión se dé antes de agosto, pero sí prevé que entre abril y mayo la administración de Donald Trump ya tenga una opinión mucho más fundada.

Asimismo, aclaró que, en caso de que el país vecino sí aplique estos impuestos, México no necesariamente responderá de la misma forma. Tendrá que haber un diálogo con México y el mundo, sobre todo si el impuesto fronterizo implica que una empresa en Estados Unidos pueda deducir de su base tributaria todo lo que gasta en ese país pero no nada de lo que importa .

Explicó que actualmente, cuando entra un producto mexicano a Estados Unidos, paga los impuestos correspondientes, y viceversa con los productos mexicanos. Entonces, el planteamiento de ellos implica un arancel a las importaciones y un subsidio de las exportaciones, lo cual no cumple con los extremos de la Organización Mundial de Comercio y no es neutral desde el punto de vista comercial .

El funcionario destacó que la reunión con su homólogo estadounidense también genera certidumbre en los mercados financieros, lo cual también se ve reflejado en el tipo de cambio.

Mencionó que cualquier renegociación que se busque hacer en el Tratado Libre de Comercio de América del Norte (TLCAN) debe ser benéfica para las tres naciones: México, Estados Unidos y Canadá. Indicó que es posible que en la próxima semana vuelvan a coincidir en las reuniones del G-20.