Incertidumbre en planes de inversión y un poder adquisitivo afectado por los precios de la gasolina, son los factores que motivaron un recorte en las expectativas de crecimiento para este año y el entrante, que tiene Barclays para México.

Los estrategas del banco de inversión anticipan una expansión anual de 2% para 2018, una tasa de crecimiento que está debajo del 2.3% que todavía estimaban en verano.

El recorte en su previsión de crecimiento para 2019 es ahora de 1.8%, un pronóstico que es ligeramente inferior del 1.9% que anticipaban en julio.

En un análisis sobre la economía mundial, dirigido a sus clientes, pusieron de relieve que la inflación se ha visto presionada por la tendencia al alza en los precios de energéticos, particularmente gasolinas, lo que “ha generado un deterioro en el poder adquisitivo, que en los últimos años ha sido importante motor de crecimiento para México”.

Todavía esperamos una economía que se expanda pero a un ritmo más suave. Con el cambio de administración en puerta, es probable que el gasto del gobierno desacelere hasta que los nuevos equipos aprendan a operar dentro de las regulaciones gubernamentales y comiencen a gastar”.

En el apartado para México, desarrollado por el Jefe de Research para América Latina, Marco Oviedo, “es probable que esta desaceleración del gasto público y la incertidumbre política generen cautela por parte del sector privado en torno a los planes de inversión”, lo que terminará de suavizar la tendencia del crecimiento económico.

A nivel regional, la desaceleración de México, más la menor aportación de Brasil y Argentina, terminarán por afectar la actividad regional, de modo que Barclays estima ahora una expansión de 1.3% para la región en 2018 y 1.9% en 2019. Ambas previsiones incorporan un recorte en las expectativas respecto de las alcanzadas en verano.

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