Un menor dinamismo del sector manufacturero en Estados Unidos, que derivaría en un menor volumen de exportaciones hacia ese país, además de un retraso en la recuperación de la inversión, llevaron a BBVA Bancomer a mover a la baja su perspectiva de crecimiento económico para México en el 2019, al pasarla de 2.0% en su estimación previa, a 1.4 por ciento.

Otros organismos, e incluso autoridades financieras como la propia Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Banco de México (Banxico), también han movido a la baja su pronóstico de crecimiento del PIB para el 2019.

Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer, aclaró que, al menos de momento, la expectativa de crecimiento económico para el 2020 se mantiene en 2.2 por ciento. El especialista destacó que, en contraparte, el sector servicios sigue fuerte en el país y por lo tanto el consumo, por lo que pese a ello no ve un riesgo de recesión en el país.

“Aunque se estima que la resiliencia del sector terciario persistirá a lo largo del año, se considera que existen riesgos latentes para la actividad económica, asociados principalmente al sector externo, que podrían materializarse en el primer o segundo trimestres del año”, expuso la entidad financiera.

Inflación y tasas, a la baja

En cuanto a la inflación, y aunque de acuerdo con Serrano se espera que en el segundo trimestre haya una ligera alza por los precios de la energía relacionados con la temporada de calor, estimó que al cierre del año habrá una baja importante, de tal modo que alcance 3.4 por ciento.

El economista en jefe de Bancomer destacó que, aunque actualmente el Banxico no está listo para cambiar su postura de política monetaria, es probable que lo haga más temprano que tarde, toda vez que los riesgos para la inflación siguen disminuyendo. En este sentido, pronosticó un primer recorte de tasas por parte del Banxico de 50 puntos base, para quedar este año en 7.75%; y una más de 100 puntos en el 2020, para llegar a 6.75 por ciento.

Disciplina fiscal

Carlos Serrano comentó, que ante la expectativa de un crecimiento económico para el 2019 y el 2020 menor al anticipado hace algunos meses por el Ejecutivo, se considera positivo que el gobierno federal lo haya reflejado en sus proyecciones de menores ingresos públicos a los aprobados en diciembre pasado, y nuevos recortes al gasto público en los Precriterios de Política Económica para el próximo año.

También refirió como positiva la firme decisión del gobierno federal por alcanzar las metas de 1.0 y 1.3% del PIB para el superávit primario del 2019 y el 2020, respectivamente.

“No obstante, en opinión de BBVA Bancomer, la meta de 1.92 millones de barriles diarios para producción petrolera del 2020 parece algo optimista”, agregó.

Bueno, uso del feip para pemex, pero falta

De igual forma, el economista de BBVA Bancomer calificó como positivo que se destinen recursos del Fondo de Estabilización de los Ingresos Petroleros (FEIP) para el pago de amortizaciones e intereses de la deuda de la empresa correspondientes al 2019, lo mismo que otras medidas que el gobierno ha anunciado para Pemex.

Sin embargo, identificó señales preocupantes en los próximos años, tales como destinar más recursos para la nueva refinería; la suspensión de las alianzas con la Iniciativa Privada (farmouts), lo mismo que las rondas petroleras y las fuertes presiones que enfrentará Pemex para incrementar su inversión en los próximos años.

En este sentido, sostuvo que la única forma real para revertir la caída de la producción petrolera y poder sanear las finanzas de Pemex será reactivar de inmediato la alianza con la Iniciativa Privada.

eduardo.juarez@eleconomista.mx