Un aumento récord en la deuda pública a nivel mundial afectará a los mercados emergentes de manera desproporcionada y será motivo de preocupación que las naciones en desarrollo no se beneficien de tasas de interés más bajas, así como el peso del pago de la deuda, dijo Fitch Ratings.

La deuda soberana mundial se disparó en 10 billones de dólares, a 77.8 billones de dólares, o 94% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, a medida en que los gobiernos aumentaron el gasto en salud y apuntalaron sus economías sacudidas por las consecuencias de la pandemia de coronavirus, calculó Fitch.

Casi todos los gobiernos manejaron las consecuencias económicas del coronavirus de manera similar "impulsando el gasto en los sectores de la salud y brindando apoyo a los hogares y empresas mientras acumulan deudas para pagarlo", afirmó la agencia de calificación.

Tanto el aumento como los niveles de deuda están en una cota récord, escribió en un informe James McCormack, jefe de calificaciones soberanas de Fitch, agregando que los tramos anteriores de 10 billones de dólares tardaron siete años en construirse, del 2012 al 2019, y sólo en el 2020 se agregaron otros 10 billones de deuda pública.

El rápido aumento de la deuda pública tuvo efectos negativos en las calificaciones crediticias de los países, con un récord de 51 rebajas para 33 países en el 2020”, dijo.

Entre ellos había 27 mercados emergentes que fueron degradados varias veces, dijo la agencia.

Sin beneficio de tasas bajas

Aunque la medida de la deuda pública con respecto al PIB -utilizada a menudo como un indicador aproximado de la sostenibilidad de la deuda- se situó en alrededor de 60% del PIB tanto para los mercados en desarrollo como para los desarrollados, esto enmascara una divergencia en las tasas de interés para los dos grupos, señaló McCormack.

La tasa de interés promedio sobre el total de la deuda de un gobierno ha caído de 4 a 2% durante la última década en los mercados desarrollados, según el informe. En los mercados emergentes, la tasa aumentó de 4.3 a 5.1 por ciento.

Fitch pronostica que los pagos de intereses de los gobiernos en los mercados desarrollados y emergentes convergerán para el 2022 en torno a los 860,000 millones de dólares, a pesar de que la deuda del primer grupo es tres veces mayor que la del segundo.

Temor por nueva crisis de deuda

En este contexto, el Banco Mundial ha pedido una acción rápida y decisiva para prevenir una nueva crisis de deuda.

La institución dijo que la pandemia había provocado el aumento anual más pronunciado de la deuda pública en más de 30 años y había expuesto la vulnerabilidad de muchos países de mercados emergentes y en desarrollo.

En el informe de “Perspectivas de la economía global” se establece que varios países ya habían incumplido sus deudas y otros estaban en riesgo de sobreendeudamiento.

David Malpass, presidente del banco dijo: "Ya en niveles récord antes de la pandemia, la carga de la deuda (...) se ha vuelto mucho más pesada debido a la devastadora contracción de los ingresos en las economías de mercados emergentes y en desarrollo".