Para el próximo año, el gobierno federal podrá registrar un endeudamiento neto hasta por 470,053 millones de pesos, de acuerdo con la Ley de Ingresos de la Federación, que fue aprobada por la Cámara de Diputados y que deberá ser aprobada por el Senado de la República a más tardar el 31 de octubre.

“La cifra es menor en 25,000 millones de pesos al techo solicitado para el 2017. Esta diferencia refleja la reducción en las necesidades de financiamiento congruentes con el proceso de consolidación fiscal”, indica la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en los Criterios Generales de Política Económica.

La dependencia indica que los principales objetivos de la estrategia de endeudamiento interno para el 2018 son: obtener el financiamiento requerido promoviendo la eficiencia y el buen funcionamiento de los mercados locales, fortalecer la liquidez y la eficiencia en la operación y en el proceso de formación de precios de los instrumentos del gobierno federal en sus distintos plazos, y continuar fortaleciendo el desarrollo del mercado de instrumentos a tasa real.

“La estrategia para el 2018 contempla la realización de operaciones de manejo de pasivos, incluyendo permutas y/o recompras de valores gubernamentales, cuando las condiciones prevalecientes en los mercados sean conducentes para contribuir al desarrollo del mercado, mejorar el perfil de amortizaciones de deuda y disminuir el costo financiero en los siguientes años”.

Detalla que para el 2018, se continuará con la mecánica de anunciar trimestralmente montos mínimos y máximos a colocar semanalmente de Cetes a 28 y 91 días, mientras que en los bonos a tasa fija se continuará utilizando la política de reapertura de emisiones.

“Esta política consiste en subastar a través de las ofertas primarias semanales instrumentos que hayan sido colocados previamente en el mercado con el objetivo de incrementar su monto en circulación, buscando fortalecer su liquidez y su proceso de formación de precios”.

DEUDA EXTERNA

En cuanto al endeudamiento externo neto del sector público, que incluye al gobierno federal y a la banca de desarrollo, se solicita un techo de endeudamiento neto de hasta 5,500 millones de dólares, el cual es menor en 300 millones de dólares a la cifra solicitada para el 2017.

“La estrategia de endeudamiento externo para el 2018 estará orientada a mejorar la eficiencia del portafolio del gobierno, buscando suavizar el perfil de vencimientos y adecuar las características del portafolio a las condiciones de los mercados financieros”.

En este sentido, apunta la minuta de la Ley de Ingresos turnada al Senado, la estrategia para el 2018 pondrá énfasis en la posibilidad de realizar operaciones de manejo de pasivos dirigidas a mejorar el perfil de vencimientos y/o reducir el costo financiero.

“Se seguirá de cerca la evolución de cada uno de los mercados con el fin de identificar oportunidades de financiamiento adecuadas para el gobierno federal. En este sentido, se utilizará el crédito externo de manera complementaria al crédito interno”.

Dependiendo de las condiciones y oportunidades que se presenten en los distintos mercados, se buscará acudir a éstos cuando se puedan obtener términos de costo y plazo favorables para el gobierno federal, refiere la SHCP.

“La estrategia de endeudamiento externo para el 2018 estará encaminada a ampliar y a diversificar la base de inversionistas del gobierno federal, así como a desarrollar los bonos de referencia en los distintos mercados en los que se tiene presencia”.

Requerimientos para el 2018 superan los 100,000 millones de dólares

Los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) que deberá enfrentar México el año entrante superan los 100,000 millones de dólares y lo ubican entre las 10 economías emergentes más expuestas a la volatilidad en caso de que aumente la aversión, consigna un análisis de la calificadora Fitch.

Según sus cuentas, 58% de este calendario de obligaciones podría fondearse con las reservas internacionales, lo que en circunstancias estables del mercado no sería un factor de preocupación, matizó el director mundial de Soberanos en la agencia, James McCormack.

Pero ante la ruta que está tomando la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la incertidumbre propia del proceso y el cruce con las campañas electorales se puede anticipar una importante volatilidad.

En una conferencia dictada ante inversionistas en Washington, el analista anticipó que la volatilidad será una característica consistente para México por estos dos eventos.

Pero dice que el panorama es mucho más complicado, al recordar que la volatilidad del mercado fortalece al dólar, encarece las condiciones financieras externas y se espera aumento de tasas en Estados Unidos, lo que dificultará aún más la situación para los emergentes que requieran levantar recursos del mercado.

RFSP, FOCO DE ATENCIÓN

McCormack admitió que los RFSP de México para el 2018 serán foco de observación para Fitch, junto con los calendarios de pago de Argentina, Brasil, Polonia, y Perú.

En la presentación, el analista soberano de Fitch expuso que las obligaciones que tiene México y los demás emergentes para el año entrante están muy lejos de las identificadas para China y Turquía, que superan los 170,000 millones de dólares.

Sin embargo, son foco de preocupación, en tanto prevalezca la incertidumbre sobre el mercado.

El Fondo Monetario Internacional ya había sugerido a México desde el año pasado “fortalecer los fundamentales para contener una potencial reversa de capitales”, pues lo encontraba expuesto a choques externos.

Tras hacer el diagnóstico económico y financiero anual al que tiene derecho el país como miembro del organismo, expertos del Fondo enfatizaron que la tenencia de deuda en poder de extranjeros expone naturalmente a México a choques externos.

“La cuenta de capital abierta y la importante tenencia de activos mexicanos en manos de extranjeros expone naturalmente a México a cambios en las condiciones globales como una abrupta reversa en el sentimiento de los inversionistas hacia mercados emergentes”, esgrimieron.

En su diagnóstico sobre la salud de las finanzas mundiales, el Global Financial Stability Report, divulgado 15 días atrás, destacaron que México resulta uno de los mercados emergentes más expuestos a la salida de capitales no residentes, lo que podría poner bajo presión a la divisa, e impone un reto de administración para el aumento de los requerimientos financieros. (Con información de Yolanda Morales)