La mayoría de los países de América Latina y el Caribe no cuentan con espacio fiscal para enfrentar los impactos económicos del Covid-19, indicó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En el documento “Covid-19 en América Latina y el Caribe: Una Visión General de las respuestas de los gobiernos ante la crisis”, la organización destacó que la región evitó la primera ola del brote del virus, los gobiernos de estos países reaccionaron de manera rápida y preventiva, ello por retos regionales que enfrentan como sistemas de salud menos sofisticados en comparación con países desarrollados; sin embargo, el espacio fiscal en varias de estas naciones es limitado para dar apoyo a sus ciudadanos.

“Si para los países desarrollados los impactos económicos y de salud de esta pandemia ya son muy significativos, la región de América Latina y el Caribe enfrenta un conjunto adicional de desafíos. Cuanto más responsables los gobiernos quieran ser para contener el virus, más necesitarán bloquear el país y se necesitará más espacio fiscal para mitigar la recesión. Sin embargo, la mayoría de los países carecen de espacio fiscal, incluso en los mejores tiempos”.

Recientemente, la OCDE aseveró que la política fiscal juega un papel importante dentro de la respuesta inmediata de los gobiernos, a nivel mundial, para aminorar el impacto económico de la propagación del coronavirus, ello ante las estimaciones de estar ante una crisis económica peor que la presentada en el 2008.

La contracción económica para América Latina, de acuerdo con el FMI, será de 5.2% este año, mientras que para el mundo en general de 3%, ello por las medidas que han tomado los países ante el “gran confinamiento” en donde se han limitado los viajes, la movilidad en las calles y el cierre de negocios.

“La mayoría de los primeros casos en la región se dieron entre fines de febrero y principios de marzo, y se relacionaron con viajeros que regresaban o venían de Europa, Asia o Estados Unidos. En respuesta, la mayoría de los 15 países cubiertos en este texto cerraron todas sus fronteras, generalmente con exclusiones para los ciudadanos y residentes que regresaban. Además, todos los países han implementado medidas para cerrar los espacios públicos y limitar las reuniones sociales, y más de la mitad de los países han implementado medidas nacionales más estrictas, como el toque de queda o las órdenes de cuarentena para refugiarse en casa”, añadió la OCDE.

ana.martinez@eleconomista.mx