Cada 21 de junio se conmemora el Día Mundial del Sol, una fecha para recordar que este cuerpo celeste es factor que permite el desarrollo de la vida en el planeta; sin embargo, en la actualidad es prudente que se creen barreras de protección en edificios, con el fin de frenar y reducir el sobrecalentamiento global.  

De acuerdo con la asociación sin fines de lucro Consorcio Passivhaus, crear una protección solar para la vivienda ayuda a reducir el impacto de las épocas más cálidas, así como aprovechar la energía acumulada en tiempos fríos.  

Los tipos de protección solar pueden ser desde elementos exteriores como toldos, mientras que al interior, persianas y cortinas. Según los materiales y tejidos que se utilicen, se tendrá diferente efectividad para el control de absorción de temperaturas.  

Además de estos elementos, también se pueden reducir los puentes térmicos, es decir, espacios transmisores de calor (como ventanas o muros), y elegir materiales de construcción de menor absorción térmica protegerán a las casas del impacto solar.  

“La mejora de la vivienda supone un aumento de la calidad de vida y ello es lo que proporcionan los sistemas de protección solar, además alcanzan el máximo rendimiento en ahorro tanto en espacio interior como en exterior”, explicó Luis Mataix, responsable de marketing de Saxun, empresa especialista en protección solar.  

La efectividad de los dispositivos para una barrera de protección solar en inmuebles habitacionales se basa en cuatro puntos básicos:  

  • Disposición.  
  • Orientación.
  • Color. 
  • Ventilación.  

De acuerdo con estimaciones del Consorcio Passivhaus, lograr una protección solar a la vivienda puede representar hasta 30% de ahorro en el gasto energético.  

“El control solar representa la primera barrera frente a las altas y bajas temperaturas para minimizarlas o aprovecharlas”, explicó Antonio Domínguez, miembro de la Junta del Consorcio Passivhaus.  

Cabe recordar que, una “vivienda pasiva” es aquella que permite confort térmico de manera natural, sin necesidad de dispositivos que consuman energía.  

“A través de la propia arquitectura aprovechando la energía solar durante el invierno y evitando los excesos en verano”, detalló Passivehaus.  

Así, la construcción pasiva permite, por ejemplo, aprovechar la radiación solar como mecanismo de calefacción interna sin importar la estación climática.  

La urgencia de reducir el calor  

De acuerdo con estadísticas de la Organización Meteorológica Mundial, desde el 2021 se han registrado altas temperaturas sin precedentes, que no solo representaron un gasto económico, sino que acabaron con vidas humanas y redujeron la calidad de bienestar a nivel global.  

Sin embargo, para este año, la perspectiva no es mejor, pues las condiciones se han agudizado.  

“Es solo cuestión de tiempo hasta que vuelva a batirse el récord de año más cálido jamás registrado”, advirtió Petteri Taalas, secretario general de la OMM.  

"Nuestro clima está cambiando ante nuestros ojos. El calor retenido en la atmósfera a raíz de los gases de efecto invernadero de origen humano calentará el planeta durante muchas generaciones”.  

Según el reporte de la Organización, en el 2021 se alcanzaron los siete años con las temperaturas más altas, cada año mayor al anterior, a causa del fenómeno meteorológico de La Niña.