Tv Azteca ha sido parte de la historia que escribe el World Golf Championship en México (WGC-México). Al mismo tiempo que el torneo se mudó a nuestro país en el 2017, la empresa televisiva cambió de gestión a manos del joven empresario.

En el impulso del cambio que Benjamín Salinas le ha dado a la cultura laboral e imagen de TV Azteca, se sumó el proyecto de invertir en el golf.

Tener en el Club de Golf Chapultepec uno de los cuatro campeonatos mundiales de golf más importantes no representa para TV Azteca una prioridad de negocio, pero significa una estrategia internacional de proyección del país. El CEO de TV Azteca explica a El Economista la relación que tienen en asociación con el PGA Tour, la importancia del golf en el esquema de deportes de la televisora y el impacto que la presencia de Tiger Woods le deja al torneo que organizan y del que concluyó su tercera edición en el campo del Club de Golf Chapultepec.

¿Qué crecimiento económico ha implicado para TV Azteca su asociación con el PGA Tour?

Para el tamaño de TV Azteca no es una cuestión tan relevante. Evidentemente al realizar esta sociedad no la vimos como un negocio, fue para apoyar un deporte en el cual creemos que todavía falta mucho acceso al público en México. Este evento nos cuesta aproximadamente como 500 millones de pesos y siempre nuestra meta ha sido obtener la inversión de los 500 millones.

¿Han recuperado esa inversión?

Ha sido complejo dentro de los primeros años porque hemos tenido algunas pérdidas que consideramos que son menores. El primer año perdimos como 15 millones, el segundo 10 millones y pensamos que este año se recuperará la inversión. Esta situación tomando en cuenta que no hay apoyo gubernamental.

¿Cómo definir la importancia del golf en comparación con el futbol para TV Azteca?

Es totalmente distinto porque para la compañía, el futbol es un negocio donde nosotros compramos derechos de transmisión para transmitirlo en nuestras pantallas y comercializarlo. El golf no es así, esto es un evento, que no transmitimos. No pagamos por los derechos de transmisión porque no lo podemos comercializar porque no hay gente que vea el golf. Entonces esto, como yo lo veo, es un evento internacional que se hace en México, pero el foco es cómo hacer una promoción del país en todo el mundo, donde ahí sí se pelean por los derechos de transmisión. Aunque no creo ni espero que el público de la televisión se interese por el producto.

¿Por qué apostar por el golf siendo un deporte sin tanta relevancia y que no está posicionado en México?

Porque sí hay un valor estratégico en tener un micrófono internacional una semana al año y que México esté en el centro del mundo. Porque esta temporada de inicio de año, es cuando casi no hay ningún otro deporte, no hay NFL, beisbol, hockey. Entonces si tu ahora vas a Estados Unidos, entras a cualquier restaurante o cualquier lobby de hotel, están viendo esto. Tiene un gran valor estratégico, porque allá lo consumen de gran manera y es muy importante. Para nosotros proyectar una imagen de nuestro país, de cómo se hacen bien las cosas, cómo los mexicanos somos amables, cálidos.

Hace tres años trajimos este evento y Donald Trump dijo: ¿van a ir a México? Más les vale que saquen un seguro de secuestros, entonces combatimos esos discursos. Nosotros somos mexicanos, amamos a nuestro país y hacemos muchas cosas por México, ésta es una de ellas.

¿Cómo posiciona a la marca TV Azteca la asistencia de Tiger Woods al torneo?

La marca TV Azteca no está muy ligada a este deporte. Nuestra marca es México Championship y ésa sí se posiciona en el plano internacional y nacional.

A nivel torneo, la variable más sencilla para explicar este suceso es la venta de boletos porque los hospitalities los venimos vendiendo y prevendiendo desde años atrás, incluso ya hay muchos hospitalities prevendidos para los próximos cuatro años, entonces en ese rubro ya no hay impacto.

En venta de tickets se duplicó unas 10 veces lo que se venía vendiendo, porque tenemos un cupo máximo en el campo de 15, 000 personas, el número de permitidas por protección civil.

¿Cómo ha sido el trato directo con Tiger Woods?

Buscamos no molestar mucho a los jugadores. Evidentemente hay jugadores que tienen mucha afinidad, incluso nos vamos a cenar con ellos, comemos y tenemos mayor convivencia.

Hemos tenido comentarios sobre Tiger y otros jugadores que, si no les pones el orden correcto, por ejemplo, ya cuando llegan a la casa club, ya no quieren firmar, ni fotografiarse. Tratamos de mantener los protocolos establecidos para no incomodarlos y nos ha funcionado muy bien. Tiger está totalmente cómodo y si pide ayuda para ir a comer a un restaurante, nosotros se lo organizamos. Por ejemplo fue al The Palm del Hotel Intercontinental Presidente y evidentemente lo metimos por la cocina, estuvo en un privado para que no lo aborde la gente porque no lo dejarían cenar. Pero en realidad está muy cómodo, se siente muy a gusto en México y tiene la inquietud de vivir la gastronomía y cultura; puedo asegurar que dejando de lado las cuestiones deportivas, por el trato, él regresaría feliz.