La edición 2018 del Gran Premio de México generó una derrama económica de 7,700 millones de pesos, de acuerdo con un estudio realizado por AECOM.

Lo anterior significa un descenso de 8.6% en relación con lo registrado en la edición 2017, la cual fue la cifra más alta reportada en las cuatro ediciones de la carrera, con 8,400 millones de pesos.

Otro de los rubros que disminuyeron fue la asistencia total, con 2,097 personas, lo cual no representa 1 por ciento. Pero fue la asistencia más baja de las cuatro ediciones (334,946 asistentes). Además, se reportó una baja en los gastos relacionados con la carrera en la categoría de los asistentes y ya que fueron 443 millones de pesos menos los que se percibieron (36 por ciento).

Las cuatro ediciones del Gran Premio de México han dejado una derrama económica total de 30,733 millones de pesos, según los datos obtenidos vía transparencia. La cifra no incluye la exposición mediática. Con un promedio por carrera de 7,683 millones de pesos.

La Secretaría de Turismo, a través del extinto Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), pagó un total de 3,664 millones de pesos por los cinco años de contrato. Los depósitos se realizaron con un año de anticipación porque así estaba estipulado.

Al comparar lo que se ha obtenido de derrama económica y el dinero gastado por un contrato de cinco años, se podría decir que se obtuvo nueve veces más de lo que se invirtió por albergar la Fórmula 1.

En octubre del 2014, cuando se anunció el regreso de la principal categoría, la entonces titular de la Secretaría de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, estimó una derrama económica de 400 millones de dólares.

“Las economías más fuertes del mundo albergan al menos una carrera de F1 y hoy México se incluye en esa lista”.

Al multiplicar dicha cifra con el tipo de cambio promedio del 2015 al 2018 y, de acuerdo con las cifras reportadas por el Banco de México, da una derrama económica total de 29,056 millones de pesos. Por ahora, se han superado las expectativas por 1,677 millones de pesos.

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Para la Ciudad de México el impacto económico significó un total de 653 millones de dólares (cuatro ediciones), según el reporte de Formula Money.

La edición 2018 del GP de México le generó a la urbe 162.9 millones de dólares y esto representó un incremento de 867,263 dólares en relación con el año previo.

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El que México tuviera asegurado un lugar en el calendario de la F1 significó una inversión de 363 millones de dólares, entre gobierno e iniciativa privada. CIE puso 150 millones de dólares y CPTM aportó 213 millones de dólares.

Los recursos provenían del derecho para visitante sin permiso para realizar actividades remuneradas (DNR), impuesto que se cobra a los extranjeros que entran al país vía aérea. De lo recaudado, 70% se destinaba para el consejo.

De los recursos que se destinaban a CPTM, por ejemplo, en el 2018 destinó 25% para lo que denominó eventos de alto impacto: GP de México y el juego de temporada regular de la NFL.

La estrategia del gobierno anterior fue posicionar la marca México a través de eventos deportivos, que fueron elegidos por las características del público que los consume (alto poder adquisitivo) e incrementar el número de visitantes en temporadas bajas.

Uno de los retos que enfrentó el gobierno al pagar un contrato en dólares fue el tipo de cambio en los últimos cinco años. Esto obligó a incrementar el DNR, ya que no contaban con una protección cambiaria.

El tipo de cambio en el que hicieron el primer depósito fue de 13.50 pesos y el último lo pagaron en 18.79 pesos. El incremento fue de 27 por ciento. Cada una de las mensualidades tenían montos distintos, el promedio fue de 732 millones de pesos por año.

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Para hacer visible la marca México, del 2014 al 2018, el gobierno local gastó 5,207 millones de pesos. En los dos eventos que más gastó fue F1 y NFL; 7 de cada 10 pesos fueron para la principal categoría de automovilismo.

Ambos eventos han dejado una derrama económica de 40,551 millones de pesos —dos partidos de NFL han reportaron un total de 2,135 millones de pesos.

La actual administración optó por otra estrategia de posicionamiento en materia de turismo y en varias ocasiones ha dicho que, si se quiere seguir albergando la F1, lo tendrá que subsidiar la Iniciativa Privada, porque el dinero que se destinaba para el pago de un contrato será invertido en otros proyectos y el principal es la construcción del Tren Maya.