La cuarta edición de la Laver Cup se jugará este fin de semana, una competencia que, al estilo de la Ryder Cup, confronta a los mejores tenistas de Europa contra los del resto del mundo, aunque hasta el momento los tres trofeos se han ido a las vitrinas del Viejo Continente.

Para esta edición, Europa vuelve a lucir más fuerte, ya que en su equipo hay seis elementos del top 10 de la ATP, mientras que del otro lado solo hay cuatro top 20. Además del prestigio intercontinental, está en juego una bolsa de 1.5 millones de dólares para el conjunto ganador, es decir, 250,000 dólares para cada tenista.

Esta será la primera edición desde que el evento inició en 2017 que no contará con alguno de los miembros del Big 3, ya que Roger Federer entró a cirugía de rodilla, Rafael Nadal está lidiando con una lesión en el pie y Novak Djokovic está saliendo de un trayecto emocionalmente agotador de 27-1 en los cuatro Grand Slams del año.

Aún así, la presencia de elementos prestigiados de la Next Gen como Daniil Medvedev (ganador del US Open 2021), Stefanos Tsitsipas (subcampeón de Roland Garros) y Félix Auger-Aliassime (campeón del Masters de París) ha mantenido una alta expectativa. Aunque el torneo fue cancelado en 2020 por la pandemia, el 95% de los espectadores que ya habían comprado su boleto evitaron el reembolso con tal de asistir.

Un factor en contra es la calendarización: “Creo que es un error que la Laver Cup coincida con otros torneos en la misma semana. Si quieres construir una imagen como tiene la Ryder Cup en el golf, no deberías tener en la misma semana un torneo en Francia o donde sea”, señaló John McEnroe, capitán del Team World durante las cuatro ediciones, ya que en este fin de semana también se compite el Abierto 250 de Metz y la misma Ryder Cup.

Por segunda ocasión, el torneo se lleva a cabo en el continente americano, en la ciudad de Boston, luego de que en 2018 se celebrara en Chicago (en 2017 fue en Praga, República Checa, y en 2019 en Ginebra, Suiza).

“Boston es un lugar que no ha visto tenis en mucho tiempo, pero tiene una rica historia, ojalá tenga éxito y estimule la emoción”, mencionó a Forbes, Tony Godsick, presidente y director ejecutivo de TEAM8 y presidente de la Laver Cup. El evento en la arena TD Garden presenta una cancha de espectáculos, pintada en negro profundo, e iluminación estilo teatro. Los equipos y capitanes se unen a los jugadores en la cancha y cada día presenta tanto individuales como dobles.

Godsick señala que la Laver Cup “viene a Boston a invertir en la creación de una atmósfera de calidad”, desde el aumento de las opciones de asientos premium en la arena hasta la tecnología para paredes laterales digitales y línea de base, paredes que ofrecen una sensación de alto nivel para los fanáticos, patrocinadores y televidentes, además de agregar la tecnología Hawk-Eye Live para este año.

Si bien los fanáticos y los televidentes acuden en masa a la Laver Cup, la experiencia distintiva del tenis también atrae a marcas premium para el entretenimiento y el marketing de los clientes, que para este año son UPS, Marriott, Uniqlo, On, Head y Gevalia, uniéndose a los socios fundadores Rolex, Mercedes-Benz, Credit Suisse y Moet.

El equipo de Europa, que ha ganado los tres eventos anteriores de la Laver Cup, está formado por los rusos Medvedev y Andrey Rublev, el griego Tsitsipas, el alemán Alexander Zverev, el italiano Matteo Berrettini y el noruego Casper Ruud, mientras que el sueco Bjorn Borg será el capitán del equipo.

Por el lado del resto del mundo los participantes son los estadounidenses Reilly Opelka y John Isner, el australiano Nick Kyrgios, el argentino Diego Schwartzman y los canadienses Denis Shapovalov y Auger-Aliassime. El capitán es el también estadounidense John McEnroe.

Los debutantes son Medvedev, Rublev, Berrettini y Ruud por el lado europeo, además de Opelka y Auger-Aliassime por el resto del mundo, mientras que John Isner, Nick Kyrgios y Alexander Zverev se están convirtiendo en los máximos participantes con cuatro.

deportes@eleconomista.mx