El Super Bowl es una industria que no solo mueve dinero antes y durante su competencia, sino también después. Pero uno de esos movimientos no es agradable para las compañías estadounidenses, ya que se trata de altas pérdidas generadas porque millones de espectadores no quieren presentarse a trabajar el día después del campeonato.

Este 2022 fueron estimados que 36 millones de hogares en Estados Unidos vieron el Super Bowl, lo que se traduce como más del 25% de los adultos del país, de acuerdo con cifras de Samba TV, proveedor líder mundial en publicidad. Se trata de trabajadores que deben presentarse a sus oficinas el lunes por la mañana sin importar lo que hayan consumido una noche antes o si viajaron para ver el partido estelar de la NFL.

Ante esta situación, en 2013 se presentó la primera petición formal ante el gobierno para hacer del lunes post Super Bowl el noveno día feriado del año en Estados Unidos, así es, darle su lugar al National Football Hangover Day. En aquella ocasión, Josh Moore, propietario y editor del sitio 4for4 Fantasy Football, solicitó a través de la sección ‘Nosotros, la gente’, en el sitio oficial de la Casa Blanca, que esto se convirtiera en realidad, pero no procedió ni con el presidente Barack Obama, Donald Trump o Joe Biden.

Siguiendo con ese sentimiento, en 2021, la encuesta Harris de fuerza laboral de la compañía UKG reveló que 16.1 millones de estadounidenses habrían declarado que no irían a trabajar el lunes posterior al Super Bowl, algunos incluso reportándose enfermos.

A principios de 2020, otra encuesta realizada por Draft Kings señaló que el 40% de los aficionados a los deportes en Estados Unidos preferían trabajar en días feriados como el cumpleaños de Martin Luther King, Navidad, Acción de Gracias, Año Nuevo o el Día de la Independencia con tal de tener libre el lunes de resaca del Super Bowl.

“Teníamos curiosidad sobre hasta qué punto este lunes es un día feriado nacional por sí mismo. A la gente le gusta salir a ver el partido y no quieren estar pensando en que van a llegar a casa a las 12:30 o 1:00 de la mañana sin querer levantarse para ir a trabajar a la mañana siguiente”, dijo el presidente y cofundador de DraftKings, Matt Kalish, después de conocer los resultados.

Según estimaciones de la consultora Challenger, Gray & Christmas, la ausencia de trabajadores en el lunes posterior al Super Bowl LVI dejó una perdida estimada de 3,500 millones de dólares, ya que se combinó con las celebraciones del día de San Valentín; es una cantidad que se ha mantenido con un máximo de 4,000 millones en pérdidas en 2019.

“Los salarios promedio de los lunes post Super Bowl son altos, en parte debido a que las empresas tratan desesperadamente de retener a sus trabajadores. Los bares y restaurantes se están llenando nuevamente de clientes en todo el país, después de un par de años difíciles. El hecho de que el día después del Super Bowl también caiga en el Día de San Valentín es otra oportunidad para la productividad de los trabajadores”, reflexionó Andrew Challenger, vicepresidente senior de Challenger, Gray & Christmas.

A nivel local, por ejemplo, esto fue una realidad. Las escuelas públicas de Cincinnati decretaron el día libre para el lunes post Super Bowl después de saber que los Bengals estarían en dicha instancia por primera vez desde 1989, esto incluyó a más de 20 distritos como Milford, Indian Hill, Kings, Loveland y Sycamore, donde la fiebre creció por ver a Joe Burrow y compañía.

La decisión de las escuelas del área de Cincinnati revivió la idea de convertir el lunes posterior al gran partido en un feriado nacional, dijo Martin Conway, profesor adjunto del programa de gestión de la industria del deporte en la Universidad de Georgetown: “Si bien no ha alcanzado el estado oficial de feriado nacional, se han realizado investigaciones para concluir que es uno de los días más 'improductivos' del calendario”.

En 2017 hubo otra petición a través del sitio Change. org para que el gobierno federal de Estados Unidos diera el día feriado; en 2018 también hubo una petición con más de 14,000 firmas dirigida al Congreso, al senador Tim Kaine del estado de Virginia, a la Asamblea General de Virginia y al gobernador para que conviertan el día posterior al Super Bowl en feriado nacional. Hasta el momento, ninguna ha procedido satisfactoriamente para los aficionados.

El Congreso y la presidencia han promulgado 12 días feriados federales. De los más recientes, en junio de 2021, el Congreso aprobó un proyecto de ley que convierte el 19 de junio en feriado federal para conmemorar el fin simbólico de la esclavitud en los Estados Unidos y el presidente Joe Biden firmó el proyecto de ley.

Pero para que el Super Bowl obtenga esta etiqueta pronto, el panorama luce complicado, para que un evento, o la conmemoración de un individuo, alcance el nivel de estatus de feriado nacional, creo que se necesitaría más apoyo universal en todo el país, que alrededor de las 12 del mediodía del día después del juego, ese interés se ha disipado. No creo que tenga sentido, ya que el futbol americano ni siquiera es el deporte más popular del mundo. También disminuye la seriedad de otras festividades nacionales que tratan sobre personas o eventos verdaderamente fundamentales”, explicó Rita McGrath, experta en estrategia corporativa, a USA Today.

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