Pablo Aguilar apareció molesto sobre la línea de banda, justo frente a donde se encontraba Ignacio Ambriz, su entrenador, a quien le evadió la mirada, consciente de que tras irse expulsado por recibir dos amonestaciones, había dejado la puerta abierta para que Pumas, acostumbrado a jugar a velocidad, intentara tomar ventaja en la serie, tal y como sucedió. Atacando con lo justo, y aprovechando la superioridad numérica, el equipo de la UNAM superó 3-0 a Águilas y puso un pie en la final del torneo.

Hasta antes de la primera expulsión de América -porque tras recibir el primer gol Miguel Samudio también vio el cartón rojo- fue el equipo de Nacho Ambriz el que tomó la iniciativa, sin poder convertir claras oportunidades que dejaron ir Osvaldo Martínez, Michael Arroyo y Paul Aguilar, permitiendo que Pumas llegara sin daño en su meta hasta el momento en que Pablo Aguilar se fuera de la cancha por derribar a Ismael Sosa.

Fue justo cuando el central paraguayo abandonaba lentamente el campo cuando Memo Vázquez comenzó a dar indicaciones a sus pupilos, para luego mandar a la cancha a Daniel Ludueña. Y lo de Pumas fue muy inteligente, porque ni siquiera cuando estaba con dos hombres más sobre la cancha se fue desbocado hacia el frente. El cuadro visitante fue calculador, paciente y contundente.

El primer tanto llegó al 61. Fidel Martínez mandó servicio por izquierda e Ismael Sosa mandó la pelota a las redes. Quizás ahí vino el mayor pecado de Ignacio Ambriz, DT americanista que, en lugar de ajustar al quedarse con nueve jugadores para intentar irse con un solo gol encima, mantuvo la idea de ir hacia el frente, dejando espacios que su rival aprovechó y lo tiene prácticamente eliminado.

Y es que en un contragolpe llegó el segundo, luego de que Fidel Martínez mandara servicio que alcanzó a desviar con una gran estirada, pero dejando el rebote para Gerardo Alcoba, quien con el marco abierto disparó a las redes, terminando por desmoralizar a Águilas, que nunca tuvo una respuesta táctica desde el banquillo.

Eduardo Herrera, centro delantero universitario, fue quien marcó el tercer gol de la noche con un frentazo que dejó helado a Moisés Muñoz, a Ambriz y a toda la afición que azulcrema, que comenzó a abandonar el estadio, consciente de que a menos de que suceda un milagro y su equipo gane 4-0 el domingo, el sueño del título ha sido frustrado.

Tigres y Toluca dejan ?en el aire el pase a la final

Toluca no pudo ganarle de visita al cuadro del Tigres por la segunda semifinal de la Liga MX al terminar empatados 0-0.

El conjunto del Tigres fue el que se mostró más participativo. Toluca se dedicó a esperar en la primera parte y quien estuvo a punto de marcar fue André-Pierre Gignac. Su cabezazo fue a dar al poste de la visita. No obstante, Juninho falló un penal al 44. El tiro fue bien contenido por el portero Talavera.