Señor Vladimir Lenin, disculpe que lo moleste, sé que lo interrumpo de la brisa veraniega de Moscú, pero es que debe saber varias cosas:

1.- Una camiseta con la leyenda “URSS” vale 65 euros.

2.- Debajo de usted está una fan shop de la FIFA.

3.- En el estadio que tiene detrás han tocado los Rolling Stones y U2.

4.- Probablemente los ve de reojo, pero en esta época muchos se sacan fotos con usted.

5.- ¿Sí sabe que nunca se podrá mover de allí verdad?

“Salvo el poder, todo es una ilusión”. Es verdad, usted lo logró y la FIFA también. Ellos son el poder y para mostrárselo le han puesto una tiendita debajo de usted, donde se venden chamarras, sudaderas, estampas, postales y muchas chucherías.

El futbol anestesia al proletariado, decían sus colegas bolcheviques. Pues el proletariado juega futbol, lo ama y puede comprarse playeras, en las que se les puede ir 20% de su salario.

Y a su espalda está uno de los mayores símbolos del gasto público de su tocayo Vladimir. No es que uno quiera ser intrigoso, pero debe saber que Putin tomó dinero del pueblo, unos 400 millones de dólares, para remodelar el estadio Luzhniki y que, si usted pudiera verlo, observaría que se parece tanto a esos quinqués con los que alumbraban las noches soviéticas hace tantos años.

Detrás del estadio corre el río Moscova. ¡qué no daría por dejar de ser una estatua y correr hasta allí, aventarse el agua, ahogarse y desaparecer! Seguro que eso sería mucho mejor.

“Un capitalista devora a muchos otros”, dijo alguna vez en un discurso. La FIFA devora al mundo y lo ha usado a usted como un ícono de la mercadotecnia, aprovechando que está ahí parado, estoico, elegante, marxista, bolchevique, revolucionario, socialista, para vender sus productos.

P.D. Una última cosita: hay unos sitios de Internet (luego le explico qué es eso) que venden playeras con su rostro, idéntico como el que usted tiene y valen como unos 30 dólares. Espero que no le moleste demasiado.