Anualmente se unen de cuatro a seis jugadores por categoría a la comunidad de fuerzas básicas de Pumas; en total, son alrededor de 270 jugadores de entre 10 y 22 años. Si uno o dos por generación llega a la Primera División es considerado un buen número, señaló Andrés Lillini a El Economista durante su periodo como director de Fuerzas Básicas en Pumas.

En su segundo semestre al frente del club universitario, Andrés Lillini busca consolidar a los canteranos y jóvenes que durante el torneo anterior se fueron posicionando en el equipo. Este semestre, Pumas cuenta con la plantilla más joven del torneo que promedia 25 años de edad.

Jerónimo Rodríguez, de 21 años, y Erik Lira, de 20, iniciaron el torneo Guardianes 2021 como titulares supliendo las posiciones de Alejandro Mayorga y Andrés Iniestra. Además de los jugadores ya mencionados, Amaury García y Carlos Gutiérrez fueron titulares en la primera fecha del torneo, todos son producto de las categorías inferiores de la institución. Debutó Ángel García, un jugador fichado por Pumas desde 2017 y con experiencia en la Liga Premier, en la sub-20 y en Pumas Tabasco.

“Necesito que se consoliden. Los chicos que han hecho sus primeras armas el semestre pasado, hoy son titulares. No es fácil ser titular en un club tan grande, donde la presión deportiva es grande y eso también en el futbol cuenta y en los debuts de los jugadores hay que tenerlo muy sólido. Hoy debutó Ángel, pero no estoy tratando de llenarme de debuts, sino de consolidación”.

De acuerdo a un conteo realizado por el diario Esto, Pumas debutó a seis jóvenes en el 2020, siendo el segundo equipo con más debuts en el año, empatado con San Luis y solo por debajo de las siete que generó Pachuca.

“No es debutar a un chavo para colgarse una medalla, el tema es consolidarlos. No olvidemos que hoy iniciamos ocho mexicanos en la cancha y con Waller, Dinenno y Freire de extranjeros, ese es un orgullo para mí. Elijo los momentos y, si un jugador de fuerzas básicas está en su momento y algún mayor tiene que esperar, esperará”, señaló Lillini en conferencia al término del partido contra Xolos de la jornada 1.

La creación de Pumas Tabasco también se convirtió en una fuente para nutrir al equipo con jóvenes. La experiencia en la franquicia de la Liga de Expansión le ayuda a los jugadores a foguearse en su camino a Primera División, donde algunos ya han sido requeridos. Como director de fuerzas básicas, Lillini se involucró en la estructuración del proyecto, por lo que tiene ventaja en el conocimiento de sus futbolistas.

“Lillini conoce muy bien todas las entrañas del club, la filosofía de formar jugadores y darles oportunidades. En una reunión con él sobre algunos clientes que tengo en Pumas, me sorprendió que, sin necesidad de ver archivos, puede dar santo y seña de cada jugador en todos los aspectos: estadísticos, físicos y mentales”, describió Ángel Palma, director de la agencia de representación Total Match.

Si bien es cierto que durante las transferencias de invierno el equipo perdió a Carlos González, a Alejandro Mayorga y al canterano Andrés Iniestra, piezas que ayudaron al subcampeonato del torneo anterior, también es cierto que parte del modelo de negocios del club es la formación de jugadores, por lo que Lillini busca consolidar a los futbolistas jóvenes.

“Si Pumas habla de que quiere regresar a su esencia de formador, para ser coherentes tendría que dejar salir a varios y formar”, opinó Angel Palma.

La venta de los futbolistas también le ayuda al club a soportar la economía del club, que además fue golpeada por la pandemia de covid-19. De acuerdo al portal Transfermarkt el costo por la venta de Carlos González fue de 5.4 millones de dólares. Andrés Iniestra fue a cedido a préstamo por un año a Juárez y Alejandro Mayorga quien estaba en calidad de préstamo con Pumas, regresó a Chivas.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx