Algo más que el pase a las semifinales de la Liguilla del Clausura 2011 se jugó ayer en la cancha de Ciudad Universitaria. Para Pumas, la eliminación en las semifinales del Apertura 2010 era una cuenta pendiente que tenían con los Rayados del Monterrey, actual campeón, y ayer la cobraron.

El orgullo azul y oro estaba en juego ante el campeón y tanto Pumas como Monterrey aceptaron desde el inicio del partido los papeles que les tocaba jugar: para los primeros, el la insistencia en la ofensiva y el manejo del partido, y para los segundos, la conexión en la defensa y rapidez en el contragolpe.

La obligación de anotar dos goles no era cosa sencilla para los auriazules pero la afrontaron de la mejor manera, trabajaron sus ofensivas e hicieron acopio de concentración y paciencia y los goles cayeron.

Pumas logró estabilidad con un gol tempranero. Con un arranque impetuoso, se hizo del balón y al minuto cinco, Efraín Chispa Velarde se lanzó de la palomita, a un centro de Javier Cortés, para impactara el balón con la cabeza y vencer la meta de Johnatan Orozco para el 1-0.

A Pumas le quedaban 85 minutos para concretar una segunda anotación y tenía como aliados, para el desgaste del Monterrey, a la altura, el sol y la temperatura de la ciudad de México.

Con el chileno Humberto Chupete Suazo como único hombre en punta, los visitantes se dedicaron a controlar el partido y trabajar sus contadas ofensivas que fabricaban con tres o cuatro hombres.

Por el contrario, los constantes arribos Pumas al área rival eran nutridos y llegaron a plantarse hasta con siete hombres en terreno enemigo. De hecho, Memo Vázquez decidió jugar de inicio con cuatro delanteros Bravo, Palencia, Dante y Cacho y en las llegadas hasta Pikolín y Verón pisaba más allá de la media cancha.

El peligro en las llegadas de Pumas era latente, pero los jugadores auriazules no terminaban por concretar. Fue en un tiro de esquina, el enésimo a favor, donde Fuentes, quien entro por Castro, encontró el ansiado gol para los locales.

Al minuto 74 Cortés cobró al centro del área y Luis Fuentes intento el remate que terminó por conectar con el hombro. El balón salió rematado a buena velocidad para superar en la línea meta al ecuatoriano Ayoví, quien no alcanzó a despejar con la cabeza, y a Orozco que sólo vio como se metía el balón a su portería.

El futbol premió el esfuerzo, el ímpetu y la paciencia de los locales y castigó el tacaño esquema de los visitantes, quienes vinieron por muy poco a CU y a cuestas se llevaron la derrota que los dejó sin posibilidad de repetir el título.

Al final, los goles de Velarde y de Fuentes, fueron importantes para que Pumas avanzará aunque la anotación trascendental fue la del argentino Martín Bravo, en el partido de ida, que le dio vida para regresara definir la serie.

Pumas avanzó por segundo torneo consecutivo a las semifinales, situación que destaca con el equipo del Pedregal ya que en ambos torneos no tuvo refuerzos.

EISS