En un entrenamiento José Miguel González ‘Míchel’ platica con sus dos auxiliares técnicos: Israel López y Juan Mandía, en el terreno de juego de entrenamiento. Llega Rodrigo Ares de Parga, presidente del equipo y saluda a Míchel de manera amistosa con unas palmadas sobre la espalda. Mientras tanto, los futbolistas del primer equipo se encuentran en el gimnasio de Cantera, donde entró Jesús Ramírez para charlar con los jugadores, quienes después salieron, algunos en grupos y otros solos en un ánimo positivo.

Juan Pablo Vigón y Martín Rodríguez se abrazan mientras caminan. Son escenas vinculadas a la actualidad de Pumas. Buena relación entre los cuatro sectores que forman el equipo: presidente, director deportivo, entrenador y futbolistas.

“Es verdad que hemos cambiado las sensaciones gracias a un trabajo en conjunto. Primero Rodrigo Ares eligió a Jesús Ramírez y la relación que tengo con él hace que todo ese trabajo que no se ve, ayude a la confianza del equipo, no solo en los resultados, también a las sensaciones internas y la confianza del grupo. Creo que ese es el camino adecuado”, expresó Míchel.

Añadió que una de sus inquietudes cuando llega a un nuevo equipo, es la relación con el presidente, la que hasta el momento calificó como “muy buena” al tener a Ramírez como intermediario. Además de no haber recibido “insinuaciones de ningún tipo” con reuniones periódicas entre los tres, en las que se encargan de hablar de futbol.

“Míchel es una persona afable y educada. Eso también han sido valores que ha sabido potenciar durante su carrera”, comenta el periodista español, Federico Quintero, corresponsal de Marca en Sevilla a El Economista.

González, en su paso por el Sevilla dejó recuerdos importantes, como una victoria por 5-1 al Real Betis en el derbi de la ciudad. Además, según Quintero, siempre actuó acorde al momento.

“Siempre hablaba claro. Es cierto que los resultados no fueron tan positivos como él y el club esperaban; pero tuvo actuaciones como el partido contra el Betis. En esos momentos sí mostraba más euforia, pero sus mensajes siempre eran acordes a la situación del equipo”, puntualizó.