Algunas palabras son difíciles para él, ha pasado años alejado del idioma, del país que ama y hasta hace unas semanas se encontraba del otro lado del mundo, haciendo lo que más le gusta, en Japón.

Es la primera vez que pisa el diamante poblano, fue ponchado en sus dos primeros turnos al bat pero llegó para aumentar la ventaja de la novena tricolor frente a Venezuela, un hit perfecto para que Javier Salazar llegara al home y él alcanzara la segunda base, no se despidió de la serie sin antes conectar homerun.

Efrén Navarro tiene experiencia con la selección mexicana en Clásico Mundial, así como en la MLB y en la Liga Mexicana del Pacífico, además en los dos partidos de práctica contra Venezuela, Navarro demostró por qué es una de las piezas claves con las que el mánager Juan Gabriel Castro incursionará en el torneo Premier 12.

El beisbol se ha vuelto uno de los deportes más populares del país. Según el sitio Statista, en 2018 era el deporte más visto entre los encuestados, además de reflejarse en la asistencia a los estadios.

La calidad del Rey de los deportes en el país asiático también está probada: su selección es la número uno del mundo y en 2006 y 2009 Japón se llevó el Clásico Mundial de Beisbol.

El pelotero de ascendencia mexicana y representante de la novena tricolor, Efrén Navarro, juega desde junio de 2018 en la liga japonesa, donde es cierto que existen diferencias en los aspectos técnicos del juego.

“El ritmo que ellos (lanzadores) tienen es la ventaja, yo digo, con todo respeto, que la liga mexicana y la de Japón se me hacen iguales especialmente con las cuentas de 0, 2, 3, 1, que tiran los rompientes, el split... Para mí en Estados Unidos es diferente, las cuentas al bateador, tiran la recta más, lo que en la liga mexicana y Japón es más difícil.

Pese a las diferencias, para Navarro el beisbol es el mismo en donde sea que se pare, sin embargo la afición es un caso especial.

“Allá el beisbol es grande muy grande. Con los Hanshin Tigers cada juego se llenaba, 50,000 personas y la fanaticada siempre atentos y me seguían donde sea. Me hacían las banderas mexicanas con mi nombre, son muy atentos y les gusta mucho la pelota allá en Japón”.

La vida de un deportista en el extranjero no es fácil y Navarro ya experimentó las principales dificultades a las que los atletas se enfrentan en tierras totalmente desconocidas.

“Tuve un intérprete que me ayudó con el idioma. La comida no se compara con la comida mexicana para mí, pero obviamente uno se ajusta con un mes o mes y medio de estar allá en Japón y extraño mucho mi casa, estar acá y a mis compañeros pero el idioma es lo más difícil. Aprendí lo básico y eso me ayudó bastante”.

Quizá, por los valores que promueve la naturaleza del deporte es que se volvió popular entre los japoneses, pues además del trabajo en equipo y la concentración, los valores como la honra y el respeto no pasan desapercibidos.

“El respeto es lo más grande allá, respetar a los veteranos. Igualmente aquí en la liga mexicana y en Estados Unidos obviamente se respeta a quienes han jugado mucho tiempo a la pelota. El honor es muy grande Japón”.

Así como los restaurantes de sushi son indispensables en cualquier parte del mundo, la gastronomía mexicana tampoco puede faltar en el extranjero, de esa manera Navarro se acerca un poco al país que con orgullo representa.

“En Tokio, en Osaka y Nagoya hay restaurantes mexicanos y gente mexicana. Hay un lugar que le dicen ‘Chicanos’ en Japón y hay mucha gente mexicana allá y me sorprendió mucho, pero cuando supe de los restaurantes, ahí estaba presente”.

Efrén Navarro se convierte en agente libre en noviembre, si existe la posibilidad de renovar en Japón, lo haría con gusto, aunque reconoce que el objetivo siempre son las Grandes Ligas.

El mexicoamericano, porta con orgullo el verde, blanco y rojo y buscará jugar a la pelota de la mejor manera posible en el Premier 12, esperando lograr la clasificación a Juegos Olímpicos.