Desde 1931, Cruz Azul es manejado bajo la figura de cooperativa, esquema de organización que involucra que los beneficios o ganancias que genera se repartan entre los socios involucrados, algo que durante los últimos años no ha funcionado.

Desde enero del 2016 se reveló que de la empresa registró alrededor de 192 millones de pesos por servicios de consultorías y administración, según una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad. Sin embargo, estas empresas solamente funcionaban como una medida para evitar el pago de impuestos mediante facturas falsas.

La misma investigación reveló que los hermanos Guillermo y Alfredo Álvarez Cueva han evadido impuestos de paraísos fiscales en las Islas Caimán e Islas Británicas desde más de 15 años.

Las denuncias de los cooperativistas contra Guillermo Álvarez, conocido como Billy, llegaron a la Suprema Corte de Justicia y en el 2012 se destituyó a Billy de la dirección general. Aunque Álvarez apeló para retrasar las decisión y mantenerse en su puesto.

Inclusive, el juez tercero de Distrito en Materia Civil en la Ciudad de México, Felipe Consuelo Soto, ordenó suspender a Guillermo Álvarez Cuevas como director general de la Cooperativa Cruz Azul el pasado 22 de agosto a causa de un juzgado en el que la asamblea de cooperativistas decidió apelar a Álvarez de su puesto.

Después, la misma institución divulgó un comunicado mediante su vocero Jorge Hernández, quien aseguró que Billy se mantendría en su puesto.

“Los puestos directivos como los de los consejeros y directores son nombrados por la Asamblea General de la organización y un juez no puede destituir a ningún directivo”, aseguró Hernández.

Dentro de sus problemas institucionales, Álvarez fue representado en su cargo como presidente por Víctor Manuel Garcés Rojo, vicepresidente del Club Deportivo Social y Cultural Cruz Azul, AC, y su cuñado Alfredo Álvarez. Garcés el encargado de la renuncia de Ricardo Peláez, a causa de no permitirle tomar la decisión de quién sería el director técnico del primer equipo, imponiendo la llegada de Robert Dante Siboldi.

Garcés Rojo se mantuvo lejos de escena durante más de un año, inclusive Peláez mencionó que durante su estadía como director deportivo siempre el contacto fue con Billy Álvarez, con Garcés únicamente tuvo una reunión.

Víctor Manuel es conocido por un amplio historial negativo, en el 2011 más de 11,000 socios de la cooperativa decidieron suspenderlo por ser el presunto responsable de un fraude por 400 millones de dólares, que fue depositado en tres cuentas bancarias estadounidenses llamadas Lumar 1, Lumar 2 y Blue Eagle.

Después de ocho años Garcés vuelve a tener relevancia en cuanto al mandato del club deportivo, principalmente a causa de apoyar a Billy Álvarez con el amparo que le permite mantenerse a la cabeza del poder de toma de decisiones del equipo.

Ante su falta de presentación en los últimos años, Garcés aseguró que “nunca se fueron” que sólo fue un pequeño paréntesis para enfrentar otros problemas relacionados a la institución.

José Luis Nassar, abogado penalista del señor Álvarez, confirmó que Billy continúa con las facultades como director general. A causa de la expulsión de Garcés, lo que involucra que no pueda tomar decisiones respecto al equipo.