Longines Global Champions Tour realizó una segunda parada en la Ciudad de México en Campo Marte. La competencia se ha desarrollado por cuatro años consecutivos en territorio mexicano y tiene asegurada por contrato hasta el próximo año.

En la presente edición, el nombre de la competencia lo tuvo la compañía GNP Seguros y se mantuvo la base de socios comerciales. Se prescindió de la participación de la marca México, la cual aportó 5.6 millones de dólares  (105.15 millones de pesos), siendo el quinto deporte en donde más dinero destinó la Secretaria de Turismo federal, aunque tuvieron presencia con los alebrijes que colocaron en la pista y en el desfile de calaveras.

Los destinos que se promocionaron en el evento deportivo fueron la Ciudad de México y Tamaulipas, además de la actual administración del municipio de Huixquilucan.

De acuerdo con datos del estudio Ciudad de México. Impacto Económico de la Evaluación Deportiva, para el 2016 y 2017, el impacto económico promedio de dicho evento fue en promedio de 10.45 millones de dólares. Durante dos años, el gasto de las marcas ascendió a un total de 330,000 dólares. Mientras que los organizadores desembolsaron 3.54 millones de dólares. En promedio, para organizar dicho evento se necesitan 1.7 millones de dólares.

Los motivos por los que una marca busca presencia en la competencia implican distintas estrategias.

En el caso de la entidad bancaria Banorte es porque se han vinculado con los eventos deportivos internacionales que tienen presencia en México y en consecuencia tiene presencia en golf, futbol americano, beisbol, entre otros.

Carla Juan Chelala, directora general adjunta de Mercadotecnia de Banorte, mencionó que realmente la estrategia es poner cerca de los mexicanos las cosas que suceden en el mundo.

La inversión que hace el banco es según el deporte y de acuerdo con la estrategia que han definido. En este caso, tiene presencia en la pista y con stands. En lo que más recursos invierten es en invitar a sus clientes. Ocupan 500 asientos en una de las áreas VIP.

“No tiene nada que ver con el negocio, tiene que ver con acercar a nuestros clientes al evento, el poder invitarlos. ¿Qué clientes? A los que le gusta este deporte y que les interesa estar aquí. Es un tema en el que tratamos de consentir a nuestros clientes”, comentó Carla Juan Chelala.

Banorte tiene presencia en la competencia desde el 2016 y en ésta se disputa el Trofeo Banorte. Para la presente edición se repartió entre los primeros 12 lugares una bolsa de 146,000 euros (3.09 millones de pesos).

En el caso de la marca de relojes Longines lo ven como parte de una tradición y es una relación con el deporte que data desde el siglo XIX.

“En lo que se refiere a la medición de los tiempos en el deporte, no sólo prestamos nuestro nombre, en el evento siempre tenemos presencia de técnico, ingenieros, de nuestro equipo que está participando en el cronometraje. ¿Por qué el deporte ecuestre? Se debe a la elegancia del deporte, estamos hablando desde la forma en la que se visten los jinetes, los caballos, nosotros tenemos un eslogan, que la elegancia es actitud”, indicó Charles Villoz, vicepresidente de Longines.

La marca de relojes tiene presencia en deportes ecuestres, gimnasia, esquí alpino y tiro con arco.

“No se trata de patrocinios solamente, se trata de personas que están participando en el lugar, del equipo que proporcionamos. Se trata de uno de los presupuestos promocionales más grandes en el mundo de los relojes. Por año, la marca vende 1,600 relojes”, enfatizó Villoz.

Jinete-caballo, un rol de trabajo y confianza

Un público que aprecia el esfuerzo

Durante los cuatro días de competencia en Campo Marte se repartió un total de 19.2 millones de pesos en premios económicos en 12 competencias.

Tensión. El jinete comienza a recorrer la pista y hasta el penúltimo obstáculo no registra ningún derribo. Comienza la ovación, pero algunos optan por indicarle al resto que hay que esperar hasta que el competidor concluya, porque en ocasiones los derribos pueden ocurrir en el último obstáculo o si exceden el tiempo —son algunas de las penalizaciones que hay—.

La expresión de los asistentes es de júbilo si el jinete logra concluir sin tener alguna penalización.

El jinete da un par de palmadas al caballo, ya que el trabajo se ha hecho. El presentador invita a que ese apoyo sea mayor para los participantes mexicanos. “¡Vamos a animarlos!”, indica.

La gente comienza a aplaudir. Por ahora, en las competencias celebradas no han logrado ocupar un lugar en el podio. En las competencias de cinco estrellas (1.50/1.55m y 1.60m), los mejores resultados los registraron: Lorenza O’Farrill, al concluir en el sitio 11, y Salvador Oñate, en el lugar 15 en el Trofeo Broxel; Eugenio Garza Pérez fue décimo en el Trofeo Banorte.

La fecha que se celebró en Campo Marte es la segunda en el calendario del Longines Global Champions, la siguiente fecha se competirá del 18 al 21 abril en Miami.

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Los participantes comienzan a trotar con el caballo en el paddock 10 números previos al que indica su turno en el orden de inicio. Una vez que están en la pista se colocan y empieza a contar el tiempo.

Los caballos comienzan a competir a los cuatro o cinco años, en niveles que implican una menor complejidad y tecnicismo. Para los campeonatos mundiales, los más jóvenes tienen entre nueve años y los más longevos, 15 años.

Por ejemplo, Jerome Guery que ganó CSI5* LGCT GNP México Jumping, con el caballo Quel Homme De Hus (13 años), al cual lleva dos meses montando. Mencionó en conferencia de prensa que “nunca he tenido una sensación así con ningún caballo, creo que es muy especial, sinceramente no me esperaba ganar”.

Abdel Said, que ocupó el segundo sitio, con el caballo Venise du Reverdy (10 años), indicó que se preparó con la yegua durante todo el invierno, pero aún no tienen el nivel para la competencia. A pesar de ello le permitió ocupar un lugar en el podio.

En la pista, las cosas para un jinete pueden salir bien, pero habrá ocasiones en la que el caballo no responda o un error hace que el salto no se ejecute en el bien, lo cual puede ocasionar el derribo de un obstáculo.

Cuando el caballo no responde de la forma esperada, la jinete María Bárbara García Lacy explicó que es dependiendo de la razón. A veces el caballo no tiene tanta experiencia, puede ser un error del jinete, pueden ser fallas muy pequeñas, porque cuando vienen a estas competencias ya tienes un rol de trabajo y confianza, puede ser circunstancial, en una trayectoria te queda a una media distancia, no puedes controlar todos los factores. Hay cosas que puedes trabajar durante la competencia y otras se modifican en los entrenamientos.

García Lacy acotó que son 9 horas las que dedica a entrenar, pero esto depende de si las personas compiten como profesional o amateur y  varía del nivel en el que se encuentre al caballo.

El evento tiene pruebas de dos y cinco estrellas. Las bolsas más altas en los que están clasificados como cinco estrellas son los que tienen una Bolsa de 1 millón de pesos o más, y los cuales se reparten entre los primeros 12 lugares de la competencia.