Es oficial: Lionel Messi ya no es jugador del Barcelona. Esta vez no se trata de rumores o incertidumbres, para matar toda esperanza de los aficionados, el mismo club le dedicó un video de 7:05 minutos de despedida en sus redes sociales, titulándolo “Gracias, Leo”.

El comunicado del club informa la partida de Messi en solo tres párrafos, pero en el primero deja todo claro: “A pesar de haberse llegado a un acuerdo entre el FC Barcelona y Leo Messi y con la clara intención de ambas partes de firmar un nuevo contrato hoy (jueves), no se podrá formalizar debido a obstáculos económicos y estructurales (normativa de LaLiga española)”.

Semanas antes, ESPN y L’Esportiu habían revelado que Messi aceptaba un nuevo contrato por cinco años y una rebaja salarial del 50%, pasando de cobrar 75 millones de euros anuales a 37.5, además de una nueva cláusula de rescisión de 600 millones. Todo eso se derrumbó el jueves.

Según el comunicado del club, la causa es el nuevo límite salarial que tienen los clubes de LaLiga, y que va ligado a los ingresos y situación económica de cada institución. En el caso del Barcelona, el límite de coste de plantilla para el mercado de verano es de 388.7 millones de euros y para el de invierno es de 347.07 millones.

El criterio de LaLiga está basado en la diferencia entre los ingresos del club y los gastos que no tengan que ver con la plantilla deportiva. Esa cifra resultante es la que conforma el límite salarial, que incluye los salarios de la primera y segunda plantilla, staff técnico y las amortizaciones anuales de los fichajes.

En futbol, el precio de un fichaje no se computa entero en la partida de gastos, sino que se divide entre los años de contrato, explica Goal. Esto quiere decir que si un jugador cuesta 50 millones y firma cinco años de contrato, la amortización significa un gasto de 10 millones por temporada. Por ello, el Barca sigue amortizando los fichajes de Miralem Pjanic, Philippe Coutinho, Martin Braithwaite, Antoine Griezmann, Ousmane Dembélé, entre otros.

Además, el club tampoco ha podido vender suficientes futbolistas en el mercado de verano 2021.

Tampoco ha podido cerrar la negociación salarial con los capitanes, Sergio Busquets, Sergi Roberto, Gerard Piqué y Jordi Alba. Todo esto se suma a las pérdidas del 30% de ingresos del Barca en la temporada pasada tras los estragos por la pandemia.

Respecto a la normativa del estricto control económico de LaLiga, el tope salarial entró en vigor en 2013 de acuerdo con el Consejo Superior de Deportes; este año, cada club debió presentar sus cifras de la temporada 2021-22 a más tardar el 30 de abril.

El límite salarial de LaLiga es uno de los más estrictos de Europa al ir de la mano del Consejo Superior de Deportes de España para evitar problemas financieros que obligaron a descensos administrativos o desapariciones de clubes entre 2011 y 2020.

Aunque el contrato de Messi había expirado en 30 de junio, las esperanzas de que se mantuviera se habían alargado luego de semanas de negociaciones y la rebaja del 50% de salario, sin embargo, la alta nómina que sigue pagando el Barca y este candado salarial impuesto a principios de año a raíz de la pandemia ha generado el rompimiento total del jugador más grande en la historia del club culé.

deportes@eleconomista.mx