En apenas dos meses del 2021, el futbol mexicano ya vivió al menos tres escenarios de conflicto: una acusación de racismo, una alineación indebida y un árbitro que evitó un gol.

Los tres problemas ocurrieron en la jornada 7 del torneo Guardianes 2021 e involucran a la tercera parte de los participantes de la Liga MX, que también en este arranque de año se ha visto sacudida por temas de coronavirus, con el aplazamiento de partidos y el duelo de declaraciones entre Rayados y América.

A pesar de ser el único torneo en los últimos cinco años en el que no hay un solo técnico cesado hasta la fecha 8, es también el certamen en el que se han combinado esta serie de sucesos atípicos que involucran temas de discriminación, arbitraje y acusaciones de falta de claridad en los reglamentos.

El único pronunciamiento de Mikel Arriola tras estos hechos ha sido en torno al tema del racismo en el duelo entre Atlético de San Luis y Santos Laguna.

“Reitero que cualquier tipo de discriminación no se tolerará en la Liga MX. Una vez que concluya la investigación, se establecerán las sanciones correspondientes para evitar que se repitan (esas) lamentables expresiones”, publicó en Twitter un día después del incidente.

Episodio 1: Racismo

El jueves 18 de febrero, Santos Laguna visitó al Atlético de San Luis en el Estadio Alfonso Lastras. Al término del encuentro, el defensor Matheus Dória, del equipo lagunero, declaró en conferencia de prensa: “En el futbol mundial de hoy no puede pasar el racismo. Mi compañero Félix Torres está llorando en el vestidor ahora. Es mi hermano, es mi compañero, no puede pasar eso. Ya pasamos esta época, no tenemos diferencias de colores, somos todos iguales”.

Después de él, Alejandro Irarragorri (propietario), Fernando Gorriarán y Emilio Orrantía (jugadores) replicaron el mensaje de molestia en redes sociales. El aludido, Félix Torres, también salió a hablar a la conferencia entre lágrimas y señaló que recibió palabras “que me dolieron demasiado”.

El jugador y su club señalaron que los insultos fueron por parte de un recogebalones parte del equipo sub 17 del Atlético de San Luis, además de acusar al delantero argentino del primer equipo, Germán Berterame.

“Atlético de San Luis siempre ha tenido como ideología y postura oficial la cero tolerancia ante el racismo y la violencia. En caso de haberse producido este hecho tan reprobable de racismo, se tomarán cartas en el asunto”, dijo el club potosino en un comunicado.

Sin embargo, el periodista Christian Moya, de Wradio, mostró un video en redes sociales en el que la directiva del Atlético San Luis insulta al árbitro de dicho encuentro, Adonaí Escobedo, con frases como “árbitro de pueblo” entre otras palabras altisonantes.

Hasta el martes 23 de febrero, Santos Laguna no presentó pruebas contundentes sobre los insultos racistas dirigidos a su jugador, y la Liga MX no emitió un comunicado al respecto más allá de la reprobación de Mikel Arriola en su cuenta de Twitter.

No obstante, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de San Luis Potosí abrió una queja de oficio sobre el tema sin que ninguna persona o institución la solicitara: "Los asuntos que se ventilan en los medios de comunicación se procesan, se inician quejas de oficio. Hay que recordar que la Comisión tiene competencia para conocer asuntos de autoridades, ya sea de municipales o estatales”, declaró a ESPN, Jorge López, ex titular de la dependencia potosina.

Al respecto, el mediocampista del América, Pedro Aquino, también de raza negra, comentó: “la federación debe tomar cartas en el asunto. Yo, como dijo el jugador (Félix Torres), me siento muy feliz de haber nacido con este color”.

También en este torneo Guardianes 2021, el árbitro Adalid Maganda acusó a Arturo Brizio, presidente de la Comisión de Arbitraje, de despedirlo por temas raciales. El réferi incluso señaló el tema ante la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) para pedir una compensación digna, de acuerdo a reportes de ESPN. Maganda ya había acusado a la Liga MX de racismo en 2018.

Episodio 2: Árbitro ‘defensa’

El sábado 20 de febrero, Cruz Azul recibió a Toluca en el Estadio Azteca y al minuto 36, cuando los locales ganaban 2-0, el árbitro les evitó un gol. Jonathan ‘Cabecita’ Rodríguez disparó a portería a una distancia aproximada del punto penal sin portero, cuando Óscar Macías se atravesó y mandó la pelota hacia afuera del campo.

“¡Iba para gol!”, le reclamó el delantero cementero, pero el árbitro le contestó que no y le dio el balón al Toluca para reanudar con saque de meta.

De acuerdo a las reformas al reglamento de FIFA (a partir del 1 de junio de 2019), si un tiro pega en el árbitro antes de meterse a gol, el partido se para y la pelota se le entrega al arquero que defiende, como en este caso lo hizo Macías con el Toluca. Sin embargo, la regla no especifica qué ocurre en una situación de ventaja como la que vivía Cruz Azul.

El suceso no pasó a más debido a que Cruz Azul obtuvo el triunfo 3-2, sin embargo, en ese momento provocó tensión debido a que el Toluca los alcanzó en el marcador (2-2) en menos de 10 minutos. En la conferencia al final del partido, Juan Reynoso, técnico de La Máquina, habló sobre ello: “A Óscar (Macías, el árbitro) lo conozco de años. El blooper no pasa a mayores, lo lamentamos por nosotros y por él, es una situación que no es normal”.

En redes sociales, aficionados señalaron al Toluca por recibir ayuda arbitral por segundo partido consecutivo, ya que en la jornada 6 el juez Luis Enrique Santander le quitó un gol válido a Pumas en el Estadio Nemesio Diez argumentando fuera de lugar. Ese gol habría puesto en ventaja a los universitarios, pero al final el marcador fue 1-0 para los Diablos y sirvió para que tomaran el liderato de la liga durante una semana.

Episodio 3: Alineación indebida

En el último partido del sábado 20 de febrero entre Atlas y América en el Estadio Jalisco, las águilas incurrieron en una falta al reglamento de la liga por alineación indebida. Esto ocurrió luego de que su delantero, Federico Viñas, participara en el calentamiento y se sentara en la banca cuando no fue registrado en la lista oficial de jugadores para dicho encuentro.

Las cámaras que transmitieron el partido (por parte de TUDN y TV Azteca) enfocaron a Viñas sentado en el banco de suplentes, algo que infringe el artículo 27 del Reglamento de Sanciones de la Liga MX. No obstante, el partido se jugó completo con marcador de 0-2 a favor del América.

Dos días después del incidente, Atlas lanzó un comunicado en el que aseguró que presentarían una carta de inconformidad ante la Comisión Disciplinaria “solicitando se investiguen las acciones y se aplique el Reglamento de Competencia”; el incidente de Viñas hizo eco en redes sociales el día del partido gracias a la observación de diversos periodistas.

Finalmente el mismo día de la queja del Atlas, el 22 de febrero, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) hizo oficial que el América perdía el partido por marcador de 3-0 y perdiendo también el liderato que tenía al final de la jornada 8; se quedó con 13 puntos en tercer lugar general.

De acuerdo a datos de ESPN, esta fue la segunda vez que un equipo de Liga MX fue castigado con una derrota debido a una alineación indebida, luego de que en 2007 Cruz Azul alineó a Salvador Carmona, suspendido de por vida por dopaje, y fue sancionado en semifinales contra Pachuca.

Después de la sanción, América emitió un comunicado en el que asumió “la total responsabilidad del hecho”, aunque pidió a la Liga MX y a la FMF “que revisen a fondo los lineamientos y reglamentos de competencia, ya que el club considera que es desproporcionado que una falta administrativa sea penalizada con la pérdida deportiva de tres puntos que se ganaron de manera legítima”.

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