La española Sandra Sánchez se convirtió este jueves en la primera campeona olímpica de karate de la historia al imponerse en la modalidad de Kata, superando a la japonesa Kiyou Shimizu en la final, en el Nippon Budokan de Tokio.

La española consiguió una puntuación de 28.06, frente a los 27.88 puntos logrados por su rival, mientras las medallas de bronce fueron para la hong-konesa Mo Sheung Grace Lau y la italiana Viviana Bottaro.

Sánchez une esta primera presea olímpica a un gran palmarés en el que figuran, entre otros títulos, el campeonato del mundo de 2018, en el que la española ya había vencido a la japonesa en la final celebrada en Madrid.

"No sé ni como me siento, son tantísimas emociones, tengo un nudo en el estómago, aún me tiemblan las piernas", dijo la flamante campeona a la radio cadena Ser, justo antes de subir a por la medalla.

"Quiero ver la medalla y tocarla", añadió una emocionada Sánchez, de 39 años, cinco veces campeona de Europa.

La emocionada karateka castellano-manchega mostró orgullosa la bandera de su localidad natal, Talavera de la Reina, en la provincia de Toledo.

Las katas son secuencias de movimientos establecidos, tanto ofensivos como defensivos contra un rival imaginario, que se puntúan en el aspecto técnico y el atlético.

El karate se caerá del programa olímpico y no estará en los Juegos de París-2024.