Los estudios en criminología están en pausa para Juan Toscano Anderson, el quinto basquetbolista mexicano en llegar a la NBA. Sabe que el presente es la prioridad y ahora en su segundo acuerdo con los Warriors de Golden State tiene un pasaporte global no solo del deporte, sino para apoyar causas sociales y los sueños que depositan jóvenes mexicanos en su imagen.

Tiene 27 años y el basquetbol le ha dado vivienda en México, Argentina y Estados Unidos. Se asume mexicoamericano, su inglés es fluido, pero con el español tiene que pensar bien las palabras al hablar. En biografías en las que ha aparecido reitera que creció en una casa con cultura mexicana “con tamales en la vida” de madre michoacana (Patricia Toscano), con futbol en su entorno. Y también habla del sello californiano en su identidad, buscando el basquetbol en Oakland en un barrio latino a 10 minutos del Oracle Arena, donde hoy convive con Stephen Curry, Draymond Green o Klay Thompson.

—¿Por qué es importante tu lugar en la NBA con los Warriors?

“Siendo el único mexicoamericano quiero establecer un punto de apoyo en la NBA, y no sólo para los jóvenes como yo, sino para los latinos y para los niños con doble nacionalidad. Crecí en una casa mexicana y el basquetbol no era algo grande. Para los niños que han crecido en una casa dentro de una comunidad familiar dominada por latinos, quiero ser una imagen de que se puede llegar a la NBA”, respondió Juan Toscano a El Economista.

California es el estado con más población latina en Estados Unidos, con alrededor de 6 millones de habitantes, de los cuales un 77.6% son de origen mexicano.

Toscano con beca deportiva estudió en la Universidad de Marquette con especialización en criminología y estudios de derecho. A sus 22 años era el capitán del equipo Golden Eagles y solía decir: “un día tendré una familia. Un día podría ser el director ejecutivo de una empresa. Sea lo que sea, pero definitivamente me estoy preparando para algo más adelante en la vida. Ha sido difícil en algunos momentos, pero los he abrazado".

Estuvo cuatro años de carrera en Marquette antes de viajar a México para jugar un año con los Soles de Mexicali, después se vistió de Fuerza Regia en Monterrey, donde conoció a Paco Olmos, entrenador del equipo y actualmente de la Selección Mexicana.

En el 2020 ya de vuelta en Estados Unidos llegó el sueño más grande: firmó con Golden State Warriors de la NBA. Y para la temporada 2021-2022 tiene un salario base estimado en 1.4 millones de dólares, de acuerdo a cifras de Spotrac.

En cuestión de tres días el equipo cambió la noticia y de no considerarlo el 19 de diciembre pasado, lo renovó con un contrato de dos vías, para poder jugar en los Warriors  y en la G-League.

“El baloncesto es mi prioridad, es mi trabajo y quiero hacerlo por el tiempo que más se pueda. Cruzaré ese puente (de los estudios en criminología) cuando el tiempo llegue. Quiero poner cada pedacito de mi en el deporte que me ha dado tanto de regreso. He tenido la oportunidad de viajar por el mundo, conocer personas, he tenido la posibilidad de hacer mi vida aquí. Hasta que la pelota rebote para mi será mi prioridad”, dijo a este diario.

Steve Kerr, entrenador de los Warriors desde el 2014 y reconocido por levantar la voz en las causas de inclusión social en la NBA, es uno de los principales respaldos de Toscano.

—¿Por qué es importante tener a Toscano en el equipo?

“La NBA es un juego global y sabemos que muchos países están orgullosos de sus jugadores en la NBA, por el impacto que tienen en la liga y Juan no es la excepción, es único porque tiene antecedentes de México y Oakland, su personalidad refleja eso, puedes ver el espíritu que existe en él que viene de México. Cuando ponemos música él pone salsa, baila y a todos nos gusta y nos hace bailar. Pero también es de Oakland y tiene presencia en la comunidad ayudando a los niños del área donde creció. Es una persona especial, única y querido en el vestuario y en México”, explicó a El Economista.

Toscano siempre que es cuestionado sobre su experiencia en México menciona a Paco Olmos, entrenador de la Selección Mexicana, quien comenta a este diario que lleva 5 años de conocerlo y tener contacto seguido con llamadas por ejemplo, por Facetime.

“Vi en Juan a un gran atleta, era muy joven e intenté  formarlo humanamente, él tenía mucha responsabilidad en su familia e intentamos hacerle madurar, mejorarle la destreza y la enseñanza del baloncesto, que no era solo saltar y correr. Ha podido cumplir su sueño. Tenemos una relación estrecha de coach y jugador, hemos hablado mucho cuando ha estado nervioso, confianza para preguntarme cosas del baloncesto y personales. Es un muchacho agradecido humilde y trabajador. Es el jugador con el que más me he empatado”.

—¿Qué consejo le darías a los jóvenes s mexicanos que quieren llegar como Toscano a la NBA?

“Toscano salió de una familia humilde y trabajó mucho, entrenó más que nadie y se preparó con mucha pasión e ilusión que hace mucho que no veía en un jugador. La calidad y talento dan la oportunidad. Viendo la TV no se alcanzan sueños sino hay que practicar. Si vienes de abajo valoras más lo que vas consiguiendo y Juan reúne esa característica que es superarse así mismo”.

marisol.rojas@eleconomista.mx