La capacidad de establecer buenas relaciones es una de las prioridades de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) y una de las fortalezas de Horacio de la Vega, el nuevo presidente de la liga.

Y tan pronto asuma, le toca su primera prueba con las Reuniones Invernales de las Ligas Menores de Beisbol, en San Diego, California, del 8 al 12 de diciembre.

Además, con las funciones de Fernando Valenzuela, comisionado, y Gabriel Medina, director de planeación y estrategia, la delegación de responsabilidades permitirá maximizar las virtudes de cada uno de los tres.“(Las relaciones de la liga) es algo de lo que más problemas generó y me parece que Horacio de la Vega tiene esa cualidad de poderse relacionar extraordinariamente con cualquier tipo de personas y más con las que a nosotros nos interesaría una relación, no viene de cero”, precisa Othón Díaz Valenzuela, presidente ejecutivo de los Diablos Rojos del México.

Y sobre la relación directa con LMB, “parte de la ventaja que tiene De la Vega como dirigente del organismo es su diversa experiencia en la industria deportiva”, destaca Alejandro Hütt, director comercial de los Pericos de Puebla.

“Horacio tiene mucha experiencia en diferentes posiciones importantes en la industria del deporte. Ha tenido buena relación con la oficina de Grandes Ligas, que es un punto importante para la Liga Mexicana, ha realizado eventos internacionales y tiene experiencia comercial, que además es una prioridad para la liga”.

También conoce el aspecto comercial del deporte, una de las necesidades de la LMB y de cualquier organización atlética profesional. Othón Díaz comparte su experiencia con el trabajo de Horacio de la Vega durante los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, donde desempeñó los cargos de director comercial y de mercadotecnia.

“Todo lo que tiene que ver con patrocinadores, tuve la oportunidad de ver su trabajo en los Juegos Panamericanos, cómo hizo la parte de negociación de televisión, la venta de patrocinios y creo que se hizo muy bien”, señala el directivo de Diablos Rojos .

A partir del domingo la LMB tiene su encuentro anual con otras ligas del sistema de menores en Estados Unidos en San Diego, y con una semana en el cargo, el nuevo presidente aprovechará para conocer a los dueños y las dinámicas de trabajo en la liga. Ante este compromiso, la designación del presidente luce tardía.

“Nos tardamos en el momento en el que se nombró, dejamos pasar demasiado tiempo, aunque por un lado fue con la intención de hacer la mejor elección, lo cual de ninguna manera es incorrecto, pero la gente que nos dedicamos a conseguir patrocinios, estar viendo proyectos con las empresas, sabemos que noviembre es un mes primordial, es donde se presentan la gran parte de los proyectos y donde se cierran presupuestos. Creo que el reloj ha llegado a un punto en el cual no tendrá mucho margen de maniobra, pero es donde empezará a demostrar su capacidad de gestión”, acepta Díaz Valenzuela.

Respecto a la delegación de responsabilidades, De la Vega contaría con un apoyo que no estaba presente en las pasadas presidencias.

“Entiendo que por eso es la decisión de nombramiento de Fernando Valenzuela, la permanencia de Gabriel Medina para que apoye más en temas deportivos en el día a día, para que Horacio pueda concentrarse más en los temas de negocio.

Además, tiene experiencia tanto con la iniciativa privada como con gobiernos, eso va a ser importante. Será una oportunidad para conocer a todos los dueños, las dinámicas y poder adaptar su forma de trabajar y un plan de trabajo”, puntualiza Alejandro Hütt.

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